Oveja Negra
Revista Universitaria
Salta, Argentina
Contacto: revistaovejanegra@gmail.com


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miércoles, 5 de noviembre de 2008

Editorial/10

Cuántas cosas se pueden decir y sentir cuando se presenta la posibilidad de discutir sobre “la infancia”. Un mundo de imágenes, sonidos y, principalmente, recuerdos inundan nuestra mente y no sabemos cómo ordenar tantas sensaciones. Algo parecido ocurre al escuchar a un niño que nos cuenta lo que hizo en el día, es como si mezclara varias ideas o quisiera decir todo con una sola palabra.
Hubieron muchas idas y vueltas a la ahora de hacer la revista que se encuentra entre tus manos y que aún no está terminada, porque estamos seguras que en la cabeza de cada una de nosotras (las ovejas) y de ustedes (nuestros lectores) se escribe una revista paralela en donde se esbozan ideas y recuerdos que tenemos sobre el tema en cuestión.
La oveja de esta ocasión se abre a considerar distintas perspectivas de la infancia partiendo de la certeza de que es un tema mucho más complejo de lo que se piensa, que lleva a contemplar muchos matices. Tanto psicólogos, sociólogos, educadores, comunicadores, artistas, entre otras especialidades han gastado ríos de tinta en escribir sobre la infancia. Todas estas disciplinas lo hacen a partir de sus perspectivas y métodos propios. Sin embargo, algunos artículos que constituyen la revista abordan la infancia como tema, otros el trabajo concreto con niños y de los propios niños. Por esta razón creemos que debemos “poner sobre la mesa” o, mejor dicho, sobre el papel la opinión que distintas personas construyen a partir de determinados enfoques.
Por eso, pensamos que no podíamos dejar de lado a los protagonistas de la historia, los chicos que tienen -desde sus propias experiencias - mucho para decir.
Algunas cositas quedaron fuera de este ejemplar, y decidimos que nuestro blog (www.larevistaovejanegra.blogspot.com) contenga lo que por cuestiones de espacio no ha podido salir en la edición impresa.
Y…“Colorín colorado, esta revistita aun no ha terminado”.

Entrevista a MANOS (Versión completa)

“El derecho a la ternura es un reto”


Por: Daniela Casavilla

MANOS "Asociación Latinoamericana para el Desarrollo Social y Artístico" se formó en Salta hace más de dos años y desde entonces organiza eventos artísticos y culturales y realiza talleres artísticos. Su principal base está en B° Solidaridad, donde dictan los talleres “Ayllu” de percusión, deporte, audiovisual, estimulación temprana, apoyo escolar, juego y expresión artística, carpintería, danzas latinoamericanas y radio. En B° Palermo tienen un taller de cerámica, y trabajan en el IEM con la idea de extender los talleres a los barrios 17 de Octubre y Juan Manuel de Rosas. Para solventar sus actividades habían accedido a programas de financiación de la Nación, pero pasadas las elecciones se acabaron los fondos y todavía no consiguen que se los renueven o acceder a otros programas. Mientras tanto, se auto financian, y los miembros que tienen un trabajo estable socializan su sueldo. A continuación una de sus integrantes, Lucía Doljanín, Lic. en Trabajo Social en la UBA, nos brinda una mirada sobre ese trabajo. Esta conversación se llevó a cabo el 02 de Junio de 2008.

- ¿Qué talleres están dando, y en dónde?

Bueno, mirá, ahora estamos laburando en Palermo, que tenemos un taller de cerámica, en Palermo I. Después estamos laburando en Solidaridad, que es como el laburo más fuerte que tenemos nosotros, porque es un barrio de 20 mil personas, 20 mil y pico de personas, jóvenes, niños y en condiciones de existencia muy precarias, y también porque hay muchos compañeros, de nuestra asociación, que son de ahí del barrio. Y ahí tenemos: percusión para jóvenes y adolescentes y percusión para niños. Tenemos talleres de deporte, que hacen vóley, básquet y fútbol. Tenemos el taller de audiovisual, que está en una etapa así como formativa del grupo, como para empezar a abrirse un poco más. Y después tenemos para empezar este que te decía de estimulación temprana, apoyo escolar, formación para adultos, y de juego y expresión artística para chicos. Ah! Y de carpintería también tenemos uno ahí, que nos mantenemos con notas a la Coca Cola para que nos done las tarimas, y ese tipo de cosas, con un límite concretito. Y después estamos laburando en el IEM, con la idea de poder laburar con los pibes de 17 de octubre, Juan Manuel de Rosas, toda esa zona. Y ahí tenemos audiovisual, percusión, murga y danza. Danza también está en “Soli”, danza latinoamericana, todo tipo de danza, desde tinku, folklore, tango, digamos, con todo el contenido de lo que es la danza como expresión socio-histórica, o sea que siempre nuestros talleres más allá del arte por el arte en sí mismo, lo vemos como una construcción social, política en el sentido amplio, digamos, una cuestión de vínculos y de construcción de sentido ¿no? Con esto de una sociedad tan consumista, exitista, que se vacía de sentidos, que… Bueno, entonces nosotros estamos tratando de realizar un proceso inverso, de tratar de encontrar de nuevo los sentidos, de construir una unidad colectiva, que ese es también otro eje importante ¿no? Es colectivo el trabajo. Y eso es lo que estamos ahora laburando. Después estamos armando talleres de radio, de radio y comunicación, que vamos a empezar calculo que en Solidaridad, que es donde tenemos un asiento un poco más firme digamos. Después veremos de inaugurarlo también en otras zonas, por ahí lo podemos proponer en el IEM también, que ya están los chicos ahí.

- ¿Y cómo se estructura el grupo? ¿Tienen una jerarquía? ¿Cómo se organiza el trabajo?

Tenemos áreas. Tenemos tres, cuatro áreas fundamentales: la de comunicación, que va todo lo que es prensa, todos los proyectos como este de la radio. Otra área de gestión (cada área tiene sus responsables) y tenemos otra área de talleres digamos. Y dentro del área de talleres, lo que es murga, batucada, percusión se ha hecho tan grande que ya también es como que tiene su cuerpo de área ¿no? Entonces está el área de talleres que coordina los talleres, que lleva la globalidad de los procesos, en qué zonas se están dando, cómo van los procesos. El área de gestión tiene todos los proyectos hechos técnicamente, que van viendo los lugares, las entidades donde podemos ir gestionando que tengan un presupuesto financiero esos talleres. Y después bueno, el área de comunicación y prensa que se encarga de lo que es la difusión para afuera de la organización, pero es chiquita: somos de diez a quince… digamos el núcleo duro ¿no? Después sí hay mucha gente que acompaña el trabajo, que es igual de importante, son distintos los laburos pero es igual de importante, que después cuando vos propongás actividades se copen con el tipo de actividades, digamos que sea una construcción que va más allá del espectáculo por el espectáculo en sí mismo ¿no? Tiene toda una construcción.

- ¿Cuáles son los objetivos de MANOS?

El proyecto tiene que ver con esto: cómo empezamos a construir espacios de vínculos, de trabajo colectivo, con un sentido, con un propósito. Fundamentalmente nuestra herramienta es el arte. Ahora, tenemos una perspectiva amplia del arte, el arte para nosotros es la capacidad creativa del hombre, entonces encaramos el arte como arte popular, y por eso trabajamos con los sectores populares. Son los sectores que ante tanta necesidad siempre han tenido que inventar en esas situaciones límite cómo hacer con la necesidad ¿no? Cómo llevar la necesidad. Entonces por eso laburamos con los sectores populares, porque son los sectores más creativos, los sectores que de alguna manera esta necesidad los puede movilizar… igual es un laburo ¿no? Porque venimos de un modelo del individuo de la falta, de la carencia, donde para tener un subsidio tenés que demostrar cuán carente sos y cuesta mucho sacar a la gente de ese espacio de “lo único que tengo es carencia”. Entonces, bueno: reinstaurar la palabra, reinstaurar la palabra en un sentido amplio: como la capacidad de trabajo, de pensamiento, de sentimiento… Ése es el propósito: ir construyendo esos espacios. Nosotros siempre decimos: los lugares son distintos a los espacios, los lugares siempre están, ahora al espacio hay que construirlo. El espacio tiene que ver con los vínculos, tiene que ver con qué pensás, con qué criterios mirás la realidad, qué prespectiva, qué cosas son importantes, qué cosas no son tan importantes y te han hecho creer que son fundamentales. Entonces todo ese tipo de cosas es muy importante para nosotros, poder empezar a construirlas ¿no? Y es difícil porque uno también se encuentra con los atravesamientos que también tiene uno ¿no? De esta sociedad individualista, esta sociedad exitista, fetichista. Entonces está ese proceso que uno también va aprendiendo. Y hay de todo, digamos, hay artistas, hay profesionales de distintas disciplinas, hay gente un poco más grande, hay gente más joven, chicos también. Y esto también siempre que nosotros armamos un taller es como que intentamos, la idea es que el otro sea tan parte como uno de esto. Por eso “¿cómo es la jerarquía?” No: no hay jerarquía de nada. Tratamos de ir construyendo mecanismos de decisión colectiva. Es difícil también, pero tratamos de que esto vaya saliendo, lo que no quiere decir que seamos perfectos, que no tengamos discusiones, que no haya momentos mejores que otros, que no haya conflictos, pero bueno, tratamos de construir mecanismos y que las decisiones sean colectivas. A veces sentimos que más lo logramos, a veces que cuesta más también, pero bueno, esa es la idea: ir generando nuevos mecanismos de relaciones, de vínculos, de toma de decisiones, de comprometerse con un proyecto, con la construcción de otro tipo de realidad. Y bueno, vemos que es chiquito, que el día a día, pero vemos que las relaciones en las vidas de nuestros compañeros, en las nuestras mismas, hemos visto cambios en cosas que cuando empezamos pensábamos y cosas que pensamos y sentimos cuando terminamos un proceso ¿no? Y eso es lo que mantiene viva a nuestra organización. A veces un poco más, y a veces un poco más boqueando, pero esa es la idea.
Y quisiéramos que hubiera espacios, que hubiera más espacios en los barrios, donde hoy con esta sociedad de consumo, con esta sociedad de falta… que los pibes pudieran salir a la calle y buscarse como seres adultos, o como seres, y que encontraran otra cosa que no sea pasta base como caramelos en los kioscos, por ejemplo, o la comunicación a partir de la violencia y de la agresión, y anularse como sujetos ellos mismos, sino que encontrés espacios donde vos… te gusta la música y encontrás eso, o te sentís capaz de crear con madera… el taller de carpintería nosotros también lo entendemos desde ese lugar como artístico. O te gusta pintar y puedas construir de eso un medio de expresión y de vínculo con el otro ¿no? Esto de esta angustia social que es darte contra la pared y el aislamiento y el individualismo y la soledad ¿no? Romper con ese tipo de cosas. Entonces, construir desde ese lugar una sociedad más justa, más digna, más igualitaria. Pero para nosotros es esencial poder empezar a ver al otro como ese sujeto. Más allá de que sea mi amigo, lo quiera o no, ese sujeto piensa, siente, le pasan un montón de cosas, más, menos, distinto.

- Y con respecto al trabajo con chicos, la idea de infancia que están manejando es muy distinta a la del chiquito al que hay que “formar”.

Totalmente, y eso también uno se da cuenta cómo hay que romper un montón de esquemas de pensamiento y de nombrar la realidad que también la construye ¿no? Para muchos… el chiquito es como que “ay, el niñito”… y el barrio te obliga también de alguna manera a ir rompiendo esos esquemas porque la infancia es mucho más corta y tiene otras características. Vos tenés pibitos que te faltan al taller porque fueron al basural San Javier a ayudarla a la mamá, a ver qué sacaban de ahí para la comida del día a día. Entonces son pibes que tienen una niñez, una infancia distinta. No quiere decir que no tengan infancia de ninguna manera. Muchas veces pasa que uno se mueve con la idea de niño… ese niño que responde como vos querés, cuando vos querés, que tengo que enseñarle todo y de A-lumno ¿no? “sin luces” “a” es “sin” y “lumno” es “luces”. Nosotros creemos que ellos tienen todo un mundo para enseñar y del cual tenemos que aprender, como de nosotros hacia ellos ¿no? Al tema de la infancia lo hemos laburado mucho con el tema del derecho a la ternura ¿no? Y el derecho a la tenura también es un reto. Es empezar a instaurar esto de… muchos de los papás nos dicen “no, porque no me hace caso”. Y trabajamos con la idea de que la prohibición no es lo mismo que el límite ¿viste? La prohibición habilita, el límite lo construyo con el otro, empezar a entender esto de que el niño también es un sujeto de palabra, de sentimientos, de ilusiones, que lo expresan a su manera, por ahí con el juego, por ahí con la pintura, por ahí con ejercicios que trabajamos en los talleres de estimulación temprana. Pero ir tomando la palabra del chico y también hemos reconstruido mucho los espacios en base a lo que los mismos chicos van expresando, por ahí como te decía uno a veces dice “ay, miralo al nene” y después te diste cuenta que los pibes traían de la casa un montón de cosas que transgreden lo que uno tenía en la cabeza como idea de infancia, que vaya a saber uno qué idea de infancia tan idealizada porque capaz que uno tampoco tuvo una infancia tan… la infancia esta como asociada al rosa ¿no? Sino, claro, la infancia también como una etapa muy compleja. Y hoy todas las etapas son complejas, del ser humano. Nosotros notamos la diferencia de trabajar con distintos sectores. Por ejemplo, la infancia y la adolescencia son distintos donde se maneja un cierto poder adquisitivo, donde se manejan espacios de salud un poco más completos, espacios educacionales un poco más de contención, es distinto a sectores que son más vulnerables, entonces vos ves ahí cómo se cortan los tiempos, cómo el adolescente a los trece, catorce, quince ya tiene hijos, y eso implica saltar a la adultez ahí en medio, porque le faltan un montón de cuestiones… lo ves en los chiquitos, niños que tienen un lenguaje que uno dice “cómo, pero este lenguaje es de adultos, o dice malas palabras” y te estás dando cuenta de que la infancia trasgrede lo que uno tiene como idea de niño ¿no? Y entonces trabajamos mucho con esto de empezar a tomarlos como sujetos de palabra, que es complejo, porque hay situaciones que son muy difíciles, de maltrato en la casa, abusos, o todas estas cosas… y uno tiene que pelearse mucho también con los prejuicios que uno trae o que pueden surgir ahí, porque los prejuicios te implican trabajar sobre la cuestión de juicio, para que te ayuden a transformar la situación que están viviendo, o que estás viviendo vos, o que no te parecen justas.

- ¿Y ustedes trabajan en relación con otras instituciones como la escuela, el centro vecinal?

En “Soli” nosotros laburamos mucho mucho con la escuela “Fe y alegría”, que es del movimiento de educación popular jesuita, trabajamos con las fieles compañeras de Jesús, ellos nos prestan el espacio donde nosotros trabajamos, ahora han armado una biblioteca popular… sí trabajamos bastante en red, digamos, en Solidaridad. Y bueno, después trabajamos con el IEM, ese tipo de articulaciones, en Palermo trabajamos con el centro vecinal del barrio. Y sí es necesario y es fundamental ir articulando para ir maximizando recursos y que el impacto del trabajo sea un poco más profundo. Pero es complicado porque hay momentos en que la articulación es más fluida, hay tiempos en que es menos fluida porque cada uno también tiene sus propias construcciones, entonces hay veces que fluye más y hay veces en que está un poco más trabado el asunto.

- te tenés que ir adaptando…

Claro, también hay que ir como tomando los tiempos de esa comunidad, de esa red. Pero bueno, en “Soli” que es donde más laburamos y donde ya tenemos un cuerpo de casi dos años de laburo es donde uno siente esa… más allá de que por ahí haya diferencias uno siente esa contención de la red ¿no? Como conectados en una red de trabajo.

- ¿Cómo eligen las disciplinas? porque mucho tienen que ver con las artes menos formales…

Y la razón es ser consecuentes con el trabajo en sectores populares ¿no? Digo, a ver, nos pasó que trabajábamos en uno de los talleres con los chicos el tema de la escuela ¿no? Para que vos te des una idea en Solidaridad esta escuela “Fe y alegría” es privada ¿no? Pero funciona con algunos aportes públicos. Pero no hay escuela pública, 20 mil, 23 mil pibes y no hay escuela pública. Ahora se está construyendo con un proyecto de la Nación un Colegio. Ahora. El barrio tiene 10 años. Entonces hay muchos chicos que están fuera del sistema educativo formal. Y además qué pasa cuando el chico… esto nos ha pasado discutiendo con los mismos chicos en los talleres que era importante el derecho de ellos a la Educación. Y lo que ellos te dicen es que… por ejemplo había un pibe que laburaba con el tema del carbón, de la basura… y el pibe salía de ahí y se iba corriendo a la escuela, y lo primero que en la escuela le dicen es que a la escuela sucio no se entra. Entonces por ahí las cosas que están enquistadas en la educación formal, o en la dificultad que tiene una estructura tan grande y tan burocratizada de ir trabajando con la realidad de los chicos, a nosotros nos implica laburar desde otro esquema, desde un esquema en que los pibes se escapan de la casa y no van al taller, o los pibes tienen problemas con su papá o tienen que salir a trabajar, entonces es un proceso que tiene que ir, volver, volver a venir, desestructurarse, volverse a estructurar. Y hay que bancarlo también porque genera una incertidumbre ¿viste? Hay días en que estuvo buenísimo, que fueron todos y estaban con todas las pilas y al otro día te fueron dos, otro día que fue uno, o hay otro día en que fueron todos pero pasó algo en el barrio que los conmovió y están en otra. Entonces bueno, hay que ir construyendo con ellos ese proceso que todos los días es distinto. Todos los días. Entender que es un proceso laaargo y que hay días que sale y días que cuesta más, o te llovió y también ir rompiendo un montón de prejuicios… uno por ahí dice “las mujeres en el barrio, los hijos están tirados por ahí” y no, vos también tenés que darte cuenta de que a la mamá le cuesta horrores desprenderse dos minutos de sus chicos para que los chicos hagan estimulación temprana. Entonces, bueno, también ir rompiendo con todos esos mitos, esas cosas que circulan y que después te das cuenta de que no, de que también uno tiene que ir construyendo a partir de lo que estás viviendo ahí y que es distinto de lo que vos traías desde el escritorio de tu casa o desde la discusión con los talleristas.
Y además nosotros laburamos así porque creemos que eso también permite la construcción del vínculo ¿no? Entonces, la construcción del vínculo es fundamental, porque ningún pibe va a venir y decirte mirá tengo este problema, ya sea relacionado al consumo excesivo de alguna sustancia o algo, ya sea relacionado a la sexualidad o a la violencia, o a los problemas en su casa, o temas de falta de laburo… y claro, no va a venir y decirte de una “mirá tengo este problema, entonces hagamos este taller de violencia”. Creemos que… creemos y lo hemos vivido: el pibe no te va a venir a decir nada hasta que no hay un vínculo, una confianza, un sentirse parte. Ya después viene y te dice “mirá, tuve relaciones sexuales y no me cuidé”. Y vamos viendo cómo tenemos que ir quebrando esquemas que como te decía, cómo se acortan algunas etapas, cómo se abruptan por las condiciones sociales de vulnerabilidad, se abruptan algunas etapas, sobre todo cuando estás trabajando con sectores populares y vos ves que viene un pibe que vos decís “ay, es un niño” y tiene un diálogo y un conocimiento de la realidad y un montón de situaciones que se suponen temas “de adultos” ¿no? Te hablan de quién consume, cómo consume, dónde se vende, y si la policía, y si esto y si lo otro, y son pibes que tienen siete años, seis años.
También otra cosa que ha sido muy fuerte el año pasado, particularmente con el trabajo con los chicos, es el problema en el habla. Entonces empezamos a trabajar con los papás y las mamás y el problema es que no había en el centro de salud fonoaudióloga. Entonces cuando empezamos a indagar y a hacer este proceso de reflexión con ellos, nos dimos cuenta de que muchos de los problemas del habla de los chicos son por estas situaciones sociales que viven, familiares…

- ¿A qué te referís con “problemas del habla”?

Se traban, o no hablan, o tartamudean… entonces después armamos un tallercito con dos compañeras que se estaban por recibir y se coparon digamos para laburar, dos fonoaudiólogas y nuestra presidenta que es Licenciada en psicología y laburamos con los papás y con los nenes. Y descubrimos que la mayoría de los casos no era una cuestión física, biológica en los chicos ¿no? Sino que era una realidad que estaban viviendo y que les quitaba la posibilidad de la comunicación, del habla y bueno… ese espacio ahora ya no pudimos volver por ahora. Pero el año pasado lo laburamos, y lo laburamos bastante y fue interesante y fue importante poder hacerlo. De hecho de ahí surgió, por ahí no la solución, pero por lo menos el debate, la inquietud, muchas mamás ahora entendieron y pueden hacer otros procesos y ver de seguir laburando con sus pibes el tema del habla, hay chicos que avanzaron muchísimo en su comunicación y sus posibilidades de lenguaje ¿no? La idea nuestra, lo ideal sería poder seguir con todos los procesos, pero bueno, tiene que ver con los recursos nuestros que tienen limitaciones concretas. Pero bueno, son ese tipo de cosas que no te las esperabas, si no fuera por el barrio a nosotros no se nos hubiera ocurrido hacer talleres de fonoaudiología nunca, pero fuimos ahí y nos dimos cuenta de que había un montón de pibes que tenían problemas para hablar, y tenía que ver con esto ¿no? Fundamentalmente con las situaciones sociales.

- Y en ese sentido, más allá del taller de fonoaudiología, los otros talleres también están cumpliendo con la función de poder decir, decirse a uno mismo ¿no?

Claro. El de percusión, por ejemplo, creo yo, porque la idea es que se apropien. No que estén como participantes de afuera, sino que se apropien. El de percusión se apropia más rápido por la cuestión del golpe ¿no? El golpe, el golpeteo, es como que empiezan a encontrar ahí una posibilidad de expresión y de expresar lo que soy, lo que digo, lo que siento, lo que pienso, a partir de esto ¿no? Y además porque se siente afuera rápido… pero el proceso es más complejo. Y cuesta mucho el tema de la continuidad, de la presencia, de la constancia, de ser persistente, de bancarte que no te salga a la primera, que no te salga a la segunda, no te salga a la tercera y bueno, a la cuarta ya va saliendo ¿no? Pero está bueno porque esto de la percusión que vos decís “uy bueno, pero vas y tocás el tamborcito”… porque mucho también nos pasa esa subestimación de nuestro trabajo. Pero tenemos un compañero que empezó el taller en Solidaridad, el “Tín”, y él ahora ya es profe de los más chicos e imaginate, es como que el horizonte se le abrió, y él tiene situaciones en su casa bastante difíciles, muy muy difíciles y de repente que abra así sus horizontes y sus vínculos, y su manera de pensar ha cambiado y su manera de estar en la vida y de ser y de hacer es otra hoy ¿entendés? Y así pasa con todos los chicos. Algunos más, otros menos, más rápido, menos rápido, pero eso es lo que va pasando en MANOS y que a nosotros nos moviliza digamos para seguir construyendo. La idea es que en algún momento el núcleo duro de la organización vaya para otros lados y que queden sus espacios armados con ellos mismos que son del barrio. La proyección sería esa, qué lindo sería dejar esta muerte de los barrios, que los barrios tengan más vida, tengan más espacios de construcción de vínculos, que los vecinos se empiecen a saludar, a trabajar juntos, a entender esto de la solidaridad, a quererla, a construirla. Empezar una realidad no con esta violencia, no con este individualismo, no con esta agresividad, no con esta falta de palabra, no con esta falta de espacios, no con esta objetivización de lo humano, o esta fetichización de mercado, que todo, todo se compra, todo se vende.

- ¿Y les pasó que alguien les plantee, o de plantearse ustedes, porqué talleres artísticos y no de oficios, huertas o cosas más “útiles”?

Tenemos una visión amplia, tenemos el de carpintería que otro te diría “pero eso es oficio”. Pero no, para nosotros como es la capacidad creativa del ser humano, o por ejemplo el de fonoaudiología ¿y dónde está el arte en fonoaudiología? Y es arte, la comunicación y el lenguaje humano… porque tenemos esta concepción amplia. Y sí, por ejemplo, MANOS es una organización que surge para laburar con adolescentes, con jóvenes, cómo golpeaba este modelo neoliberal a los jóvenes ¿no? Sin embargo nos encontramos con que la realidad es tan compleja que terminamos laburando con los hermanitos, y tiene que ver con la infancia, y terminamos laburando con los papás, y los abuelos, si hay un abuelo. Y bueno, es una visión muy amplia la que nosotros tenemos de la construcción ¿no? El arte es una de las herramientas, pero también hay arte en un abrazo, hay arte en todo lo que es el ser humano en su humanidad, fuera de la cosificación del mercado de hoy. Por eso es una organización para el desarrollo social y artístico. Si viene buenísimo, pero no es nuestra idea sacar un Beethoven, digo, es para que eso nos sirva para otras construcciones. Hemos hecho carpintería, hemos hecho un taller de computación, el de fonoaudiología…el de formación, charlamos con los papás la dificultad de hablar de la sexualidad con los niños, de cómo hago con mi niño, de volver a instaurar el juego, que esa es otra cosa importante, y en la infancia es importante el juego porque el niño siempre tiene que ser capaz de jugar. Y entonces eso también lo trabajamos mucho, con talleres con los papás. Porque también os encontramos con “no tengo tiempo” y por ahí no se trata de la cantidad de tiempo ¿no?, sino de la calidad del vínculo. Y cómo la presencia del papá puede ser a partir de cuestiones que tienen que ver con lo simbólico. Porque uno dice “pero la mamá no está nunca con el chico” pero la mamá tiene que trabajar a la noche, o el papá tiene que trabajar todo el día para traer un puchito a la casa. Entonces, ¿a quién le cabe jugar así? A nadie. Entonces bueno, cómo construimos la calidad del tiempo, del juego, cómo construimos el juego sin ir a comprar a Balodín. Y todo eso es lo artístico, que es lo creativo. Y lo hacemos para construir de otra manera porque lo que estamos viendo…

- Además se sale del esquema de que por ser sectores populares sólo necesitan algo que les sea rentable, como si no tuvieran derechos a lo lúdico o a lo artístico…

También. Es toda una construcción que nosotros entendemos…primero que nada, no hay en MANOS una separación ellos – nosotros. No la hay, o sea, los compañeros del barrio son compañeros igual. Nosotros sabemos que hoy tenemos una casita, quizás un poquito más, pero mañana qué sabés. Acá nada te asegura que mañana vos… no hay esa separación nosotros – ellos. Sí entendemos que es importante la generación de espacios de inglés, qué se yo… pero entendemos también que esas son políticas estructurales. Entonces, bueno, nosotros vamos construyendo donde podemos, donde nos dejan y digamos, tampoco uno puede decir que está fuera de todo porque no estás fuera de nada, estás adentro, siempre. Entonces, donde nos va siendo posible. Porque hoy todos los micro emprendimientos y todo eso lo que uno evalúa es bueno, buenísimo. Pero la cuestión está en que tiene que haber un Gobierno que participe de la comercialización. Porque los micro emprendimientos hoy, con el monopolio de de las grandes empresas, olvidate. Nadie te compra un chal hecho en un barrio que te sale, te tiene que salir por el laburo que tiene, 50, 60 mangos, cuando te los hacen, te sacan uno tras otro y te los venden por 10 pesos. Entonces tiene que haber un gobierno que participe de la comercialización del micro emprendimiento y que le de fuerzas al micro emprendimiento hasta que realmente esté parado ¿no? Bueno, eso ya trasciende nuestro laburo. Pero bueno, es también salir de la queja y empezar a hacer. Nosotros decimos “nuestra manera de decir es hacer”. Entonces vamos haciendo y tratando de ir perdiendo el miedo al error. Con esta sociedad exitista nos olvidamos que aprender es errando. El tema es que te pueden crucificar por los errores y erramos un montón, pero bueno, vamos tratando de… y cuidamos mucho nuestro laburo, sabemos que hay algo que no se negocia, y es el laburo colectivo. Ese es otro valor fundamental y no lo negociamos. Después uno tiene que poder articular, abrir, trabajar con otros, pero tenemos esos límites también, que son importantes, porque tienen que ver con defender el corazón que nos moviliza a hacer lo que hacemos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Reloj de plastilina



Una vez creí que nada iba a pasarme
Una vez pensé que nadie iba a matarme.
El tiempo pasó
entre rayuelas y cometas
entre un amor y bicicletas
y aunque estuviera solo sabía jugar
aunque quisiera llorar.
Yo te quería amar y no sabía tu nombre
Te quería encontrar pero no sabía dónde
yo te fui a buscar
quería que todo fuera eterno
se fue el amor llegó el invierno
y anduve tiritando en cualquier lugar
y sólo pude llorar.

Alcanzar lo interminable
rebotando en la pared
dando vueltas en el aire
mientras el payaso hace la red.

Nadie pudo ver que el tiempo era una herida
lástima nacer y no salir con vida
yo quiero llorar.
Reloj de plastilina no existes más
ya no te puedo esperar
mientras el payaso hace la red.

Salgo a caminar
y sigo imaginando
fui lo que creí
soy lo que está pasando
No quiero llorar.
No quiero estar envuelto en penas
siempre arrastrando estas cadenas
si el tiempo no es amigo
no importa más
yo sólo quiero jugar.
Jugar, jugar
sólo quiero ver jugar
yo sólo quiero jugar
sólo quiero jugar.




Charly García en Filosofía barata y zapatos de goma (1990)
Ilustraciones: Diego "Cubano" Arroyo

El mundo del revés

Ilustraciones: Diego "Cubano" Arroyo (Niño con globo), Valeria Choke (Niño en colores), Maxi Bearzi (Niño ventanilla).

La infancia es diversión, es el momento para poder divertirnos porque después tenemos que trabajar, si es que tenemos trabajo.
Dura hasta los 22. No, hasta los 13. No, hasta los18 en los hombres y los 15 en las mujeres. No, hasta que tengan lolas (las chicas; los chicos: pelos). Bah, sos chico hasta que podés hacer lo que querés.
Algunos son chicos pero no tienen infancia, porque no tienen juguetes, ni para ir a la escuela y no tienen comida ni con quién estar. Algunos no tienen infancia porque no tienen imaginación y amigos.
Lo que nosotros queremos es no estar a los pies de los padres, no ser pobres y que no nos digan los que hay que hacer. También que dejen de destruir la naturaleza. Y que la vida no sea tan corta.
También nos gustaría que la escuela no sea aburrida. Sabemos que hay que ir para aprender y después poder tener un trabajo, no ser ignorantes y tener algo para poner en el currículum, pero a veces nos gustaría destruirla. Queremos que en la escuela haya más juegos y que la maestra te diga lo que hiciste mal y cómo hacer bien en vez de ponerte un cero más grande que tu cara.
Si los chicos mandaran en el mundo habría más juguetes y esclavizaríamos a los grandes para que hagan todas las tareas que nos hacen que hagamos nosotros. No habría piquetes, podríamos conducir y cuidaríamos la naturaleza.
Cuando seamos grandes no vamos a ser malos con nuestros hijos y les vamos a dar todo lo que quieran, hasta que nos alcance la plata.

Matías Dosantos (11)
Agustín Suárez Quevedo(10)
Melanie Dosantos (9)
Génesis Suárez Quevedo (8)
Ángela Figueroa (6)

NOTA: Ángela no piensa que la escuela es aburrida. Los otros chicos opinan que eso es porque recién empieza y que después se va a aburrir.
Matías y Agustín quieren añadir que las chicas les pegan y ellos no les pueden pegar porque son mujeres, y eso es injusto. Agustín agrega que sin el hombre la mujer no podría existir, porque se creó de los huesos del hombre. Las chicas opinan que es al revés, porque la mujer es la que tiene a los hijos.

Este texto es una versión libre de lo que surgió surgió después de una conversación que tuve con todos los chicos juntos. Los conozco a todos desde hace muchos años (en algunos casos eso significa desde que nacieron, o casi) porque sus madres son mis amigas. Las tres son estudiantes de Letras en la UNSa. y además trabajan. Los chicos son salteños y viven en barrios de zonas urbanas de la capital. Daniela Casavilla.

“MIRÁ QUIEN BAILA”





Por Paola Ferrero Canevari

Así como un niño no es un hombre pequeño, sino un niño, las nenas que practican danza no son bailarinas pequeñas, sino niñas que bailan. ¿Cómo es eso? Hablando con ellas comprendí que lo que más le gusta de esta disciplina artística son esas cosas que todos los niños disfrutan: el juego, la música, el movimiento, la compañía...

Este es un pedacito de la charla que tuve con Guadalupe (8), Valentina (7), Sofía (7) y Rocío (4), del estudio de danzas “Sol de Portocarrero”.

¿Qué es lo que más les gusta de la danza?

G: Me gustan mucho los movimientos y mover las polleras y... zapatear.

V: A mí me gusta la danza, porqué no sé, pero me gusta y... no sé cómo explicarte que me gusta mucho. Desde los cuatro años que bailo, primero bailé sola, después con una amiga, después otra vez sola y ahora estoy con mis amigas.

S: A mí me gusta porque movemos los pies y movemos los brazos.

R: A mí me gusta bailar mucho porque a mí me encanta venir aquí y bailar, y también me gusta correr mucho, fuerte...

¿Les gusta la música que bailan en las clases (flamenco)? ¿En casa también la escuchan o prefieren otras canciones?

G: Hay una de acá que me gusta mucho, pero no sé cómo se llama. En mi casa escucho Floricienta, Bandana... y muchas más.

V: Escucho otra música en la casa, es digamos más moderna ¿no?, como de Chayanne, Axel, Casi Ángeles, todo..., pero también me gusta a mí cómo cantan los gitanos.

¿Entendés lo que dicen los gitanos en las letras de las canciones?

V: Más o menos... me gusta más el ritmo que la letra, lo que dicen no se entiende mucho...

R: Yo no escucho nada porque no tengo música, en mi casa no tengo música, cuando era mi cumpleaños yo tenía canciones, pero no sé qué pasó, ya se perdió...

¿Se ponen nerviosas cuando bailan en el teatro en frente de tanta gente?

V: No mucho, pero para tranquilizarme por ahí juego un poquito, o hablo un poquito con las chicas, me pongo a ver el espectáculo... y cuando me toca salir, ahí estoy medio... mmm (pone cara de ataque de nervios), pero sí es bonito bailar.

¿No tenés miedo de olvidarte la coreografía?

V: Me da miedo de olvidarme, pero yo ya sé lo que hay que hacer: ¡no hay que quedarse parada!

¿Aprender a bailar aquí en el estudio les ayuda para hacer otras cosas, por ejemplo en el cole?

G: Sí, me ayuda en los actos, por ejemplo en el 25 de Mayo siempre por ahí salen de dama antigua, y por ahí tenemos que bailar, y yo si ya sé español, ya puedo bailar bien y sin vergüenza.

V: A mí sí, porque yo bailé una sola vez el “Paso doble” en mi colegio, cuando yo iba a pre-jardín.

¿Quieren ser bailarinas cuando sean grandes?

Todas (al unísono): ¡Sí!

G: Me gustaría mucho ser bailarina cuando sea grande.

V: Me gustaría ser bailarina cuando sea grande, y modelo también. Cantante, modelo, bailarina y bueno... todo eso.

S: Yo quiero ser bailarina, maestra y diseñadora de modas.

R: ¡Yo voy a ser la maestra y voy a ser la bailarina!

G: Y quiero ser bailarina, pero no me gustan las bailarinas de la tele...

¿No? ¿Quién te gusta?

G: Yo la vi a mi mamá en el teatro y baila bien, y también mi señorita Sandra de “Gimnasia rítmica”.

¿Por qué te gusta ella?

G: Porque es muy flexible y... es alegre.

V: Yo cuando sea grande voy a ser muy bonita y así alta, me voy a pintar un poquito, pero no voy a ser muy coqueta...

R: Yo voy a usar tacos altos y me voy a pintar el pelo.

¿De qué color?

R: ¡Rosado!


Agradezco a la Profesora Daniela Pérez, directora de “Sol de Portocarrero”, por cederme un espacio de sus clases para que yo hable con las nenas.

Para hablar de literatura infantil




Por Julieta Choke.


Antes que nada, este es un ensayo que quiere recordar la figura de Oscar Montenegro (1951-2003). Nosotras, las ovejas, pertenecimos a la última generación de estudiantes que lo tuvo por profesor y lo recordamos desde sus reflexiones literarias y desde su calidez como persona.
Ni ñoñas, ni sosas, ni insípidas fueron las palabras de Oscar quien fuera escritor y profesor de la cátedra de Literatura Infantil y Juvenil (UNSa). Su trabajo de investigación en la materia abordó puntos concretos de la problemática literaria: ¿es la literatura infantil un género menor?, ¿qué lugar ocupa en el canon literario?, ¿la literatura infantil posee un lenguaje / discurso unívoco por cuanto es literatura escrita por adultos para los niños?, ¿qué concepción histórica de infancia subyace en ella?.
Éste último planteamiento le llevó a comprender y, consecuentemente, a renegar del discurso “aniñado” tan frecuente un tiempo atrás cuando se pensaba la literatura en función de lectores infantes = lectores inexpertos = lectores ingenuos. Por esto Oscar decía: “hoy se piensa más en los chicos de carne y hueso, que viven este mundo en toda su complejidad y no en un sujeto idealizado y acorralado al margen de los adultos”.
Oscar decía también: “El abordaje de la literatura infantil ha sido influenciado desde sus comienzos (…) por aspectos aleatorios y utilitaristas”. Claro, la tendencia hasta los ’90 en cuanto a teoría y crítica literaria ubicaba en un subestrato a la literatura “infantil” dentro del sistema literario. De hecho, en las currículas universitarias de Letras en el país se discute aún el espacio obligatorio de una cátedra de Literatura infantil y juvenil, espacio que en nuestra universidad sí se pudo ganar en gran parte gracias a la tarea investigativa de Oscar.
La mirada utilitarista con la que se medía a la literatura infantil visualizaba a este tipo de producción fundamentalmente como guía moral, psicológica y pedagógica, suerte de ángel de la guarda durante el crecimiento y desarrollo de los niños.
Bajo estos preceptos, hubo mucho material que quedó fuera de los límites de preferencia. Era literatura en la que el discurso exploraba lo artístico para poder expresar la complejidad de la infancia y su pensamiento: hablar de la niñez con sus alegrías y tristezas, con su inocencia y su madurez si de hablar de amor y muerte se trata.
Alicia en el país de las maravillas fue catalogada por mucho tiempo como literatura para “grandes”, al igual que “El príncipe feliz” de Oscar Wilde. Acá, en Argentina, “Un elefante ocupa mucho espacio” de Elsa Bornemann directamente salió de todo tipo de catálogo literario del momento porque la Dictadura sospechaba que hasta a los grandes les iba a hacer patinar el coco… éste fue otro avatar que la literatura infantil tuvo que enfrentar: el de la censura. Tantas piedras en el camino no han logrado otra cosa más que fortalecer esta producción artística en su especificidad.
Oscar decía además que “la literatura infantil (…) convierte en materia expresiva y estilística la particular visión que los niños tienen de la realidad y de la multifacética fantasía que construyen desde su riqueza imaginativa” ¿Y cómo es que un escritor adulto puede escribir para niños? No se me ocurre en este momento más que una sola frase: El arte es un retorno a la infancia.

Nota: Lo que Oscar dijo está escrito en su artículo “Avatares de la literatura infantil y de su crítica”, publicado el 5 de mayo de 2002 en la Agenda Cultural de El Tribuno.

QUÉ HAY PARA…

CUENTAPALABRA. Programa radial destinado a niños que se emite hace siete años por radio Universidad Nacional de Salta, FM 93.9 Mhz, los miércoles de , bajo la conducción de Silvia Lizárraga y Silvina Bravo. En este espacio radial se promueve la lectura y se difunde literatura infantil y juvenil. Para más información, visitá revistaovejanegra.blogspot.com

Manual de Radio Participativa con niñas, niños y jóvenes. de Gerbaldo, Judith (2008). Ediciones CECOPAL (versión digital).
Este libro surge luego de varios años de investigación y de experiencias concretas en el medio radiofónico. Experiencias protagonizadas por niños y jóvenes en el marco de una comunicación participativa, popular y comunitaria.
Este manual proporciona herramienta de trabajo a docentes y comunicadores. La idea es que se incorpore a estos nuevos actores al espacio radiofónico, entendiendo a éste como un lugar democrático, donde se escuchan las voces y los sueños de la población. En este sentido, los medios de comunicación deben ser tomados como “transformadores” de la sociedad, en tanto transmitan valores morales para la construcción de ciudadanías democráticas.
Al libro se lo puede descargar de la web: http://www.cecopal.org/

PERIODISMO SOCIAL, CAPÍTULO INFANCIA
La Red de Periodismo Social se encarga de monitorear y asistir a los medios de comunicación sobre la cobertura de noticias de diferentes temáticas. Esta red se divide en capítulos como ser: pobreza y desigualdad, pueblos originarios, desarrollo sustentable, discapacidad e inclusión, entre otros.
Entre las áreas temáticas de Periodismo social se encuentra la niñez y adolescencia, el capítulo de la infancia.
La manera de operar que tiene la red en relación a este tema se resume de la siguiente manera: en primer lugar, se monitorean los diarios más leídos del país tanto en la capital federal, como en las distintas regiones. A partir de allí se analizan cómo han sido tratadas las noticias sobre niñez y adolescencia.
Pero además de estos pasos, Periodismo Social organiza cursos de capacitación para periodistas, con el objetivo de mejorar el tratamiento de la información referida a la infancia.
Recomiendo ingresar a: www.periodismosocial.net ; y a: www.capituloinfancia.periodismosocial.net

Ana Laura Elbirt.


Además, te recomendamos las siguientes páginas web que te ofrecen información actualizada sobre literatura infantil y juvenil:

eljuglarinicial.com.ar: página que difunde las actividades desarrolladas por ALIJA- Asociación del Libro Infantil y Juvenil de la Argentina-, asociación civil sin fines de lucro, cuyos propósitos son “la investigación, la crítica y la difusión de libros para niños y jóvenes destacados por su calidad artística”, y “la valoración individual y social de la lectura”.

educared.org.ar/imaginaria: Imaginaria, revista virtual quincenal sobre literatura infantil y juvenil que difunde entrevistas a profesores e investigadores de esta rama literaria, artículos críticos al respecto, y reseñas actualizadas –dirigidas a padres, docentes y bibliotecarios- tanto sobre las novedades editoriales como sobre los títulos agotados en materia de literatura infantil y juvenil.

caminandocuentos.blogspot.com: La Contada, proyecto de un grupo de narradores orales de Córdoba y Buenos Aires que recorre el país contando cuentos para chicos y grandes, y recopilando historias de tradición oral. Su trabajo suele desarrollarse en el marco de las escuelas y bibliotecas populares, y en el mes de junio nos visitaron en la biblioteca de Humanidades de nuestra universidad para compartir su trabajo en encuentros- talleres. En el blog se puede ver información referida a las distintas actividades de La Contada, que continúa su gira.

Julieta Choke

“Que se vengan los chicos de todas partes…”










Por Oveja Negra
Ilustración: Diego "Cubano" Arroyo.
Foto: Desfile del 9 de Julio de 2008, Cuerpo de Policía Infantil de Santa Lucía

El tema de la infancia vuelve constantemente a ser noticia, pero generalmente no desde una posición crítica sino regida por el amarillismo: todos los problemas de la sociedad tienen un efecto más sensacionalista si se ve cómo afecta a los niños. Por ejemplo, en los últimos tiempos los medios hablan de la violencia en las escuelas (agresiones alumno – docente o alumno – alumno) y parece que los comunicadores se pelean por encontrar el caso que involucre a chicos lo más chicos posibles. Hasta se encontró un caso en Tucumán de un niño de sólo tres años que habría apuñalado a otro de ocho. No deja de llamar la atención cómo estas situaciones parecen ponerse “de moda”: hace un par de años la problemática era chicos que llevaban armas a las escuelas e incluso las usaban contra sus pares (recuerden, por ejemplo, el caso de “Pantriste”). ¿No será que cada temporada el periodismo cubre solamente los casos “de moda”? ¿Podrá ser, incluso, que la constante cobertura de estos casos de alguna manera los incentive?
De una manera u otra, el mensaje, muchas veces disfrazado de “autocrítica” (¿Qué estamos haciendo mal con nuestros chicos?), es el mismo que se viene repitiendo desde que existen las brechas generacionales: “La juventud está perdida”, “No tienen valores, no les importa nada”, “¿A dónde iremos a parar?”. La “autocrítica” suele apuntar al Estado, revisando cuáles son los espacios y mecanismos “de contención” que éste brinda a nuestros chicos, especialmente a los de zonas marginales.

En ese sentido el Estado provincial salteño vuelve a estar en la mira por la existencia del Cuerpo de Policía Infantil y la reciente creación del Cuerpo de Policía Infantil Femenino. Un informe del diario porteño Página 12 logró que el tema se instale en la polémica de los medios locales, especialmente radios y semanarios. Las opiniones se encuentran divididas entre quienes piensan que es un buen sistema de contención para los niños (“para que no anden paveando”, dice Martín Grande), especialmente los de condiciones socio económicas menos favorables, y los que lo ven como una aberración destinada a “domesticar” niños en un sistema castrense con resabios de la última dictadura militar.
En definitiva, el tema sirvió para verificar la falta de políticas unificadas para con la infancia, ya que el Vice Gobernador Zottos se expresó a favor de estos cuerpos, mientras que el Gobernador Urtubey dijo no estar de acuerdo “ideológicamente” pero que los “acepta” porque están desde hace mucho tiempo (¿?). El Secretario de Cultura, Gregorio Caro Figueroa, se mostró totalmente en contra como ya lo venía manifestando desde su trabajo periodístico desde hace años, aludiendo que la inclusión social de los chicos debería pasar por actividades relacionadas con la cultura y el deporte. Sin embargo, aclara que esa es su opinión “como ciudadano y no como funcionario del Gobierno” (¿? ¿?). Finalmente, el Ministro de Seguridad Jorge Skaf defiende los cuerpos policiales infantiles remarcando que fueron creados en plena democracia (1990, bajo el gobierno de Hernán Cornejo) pero omite que se crearon siguiendo el modelo que había instaurado durante la última dictadura Bussi en Tucumán.


Hay que pensar que el caso del Cuerpo de policía infantil (que tomó relevancia en los medios últimamente) no es el único a cuestionar. La problemática es extensiva, y de fondo incumbe a diversas instituciones de nuestra sociedad que sostienen discursos dogmáticos a la hora de pensar en hacer algo por los chicos. Podemos mencionar a la gendarmería (con su cuerpo de gendarmería infantil), o a las Instituciones religiosas (por ejemplo, los Semillitas, Pequeñitos de María, Aspirante de Acción Católica, Infancia Misionera, etc.) entre otras. Todas estas instituciones reclutan niños con la justificación de brindar una contención social que no obtienen en otro lugar (llámese escuela o familia). En efecto, en estos espacios realizan actividades que a las familias les cuesta cada vez más ofrecer (ya sea por razones económicas o de tiempo), como paseos, campamentos, deportes, etc. y a la vez como refuerzo de las escuelas (apoyo escolar, disciplina, “moral”...). Esta “suplencia” lo que revela en realidad es la deficiencia y falta de coherencia del Estado al momento de determinar políticas educativas y sociales. Por un lado, tenemos escuelas totalmente debilitadas tanto en contenido como en infraestructura y, por otro, extensiones de las Fuerzas Armadas y entidades religiosas con una función “para-disciplinaria” e ideológica camufladas de “contención social”.
En este contexto, en el cual estas instituciones se presentan como opciones de vida para los niños, las familias –los adultos- juegan un papel decisivo a la hora de elegir cierta entidad para la educación y formación integral de sus hijos. Pero como vemos, esas decisiones se toman en un marco de “opciones” sin salida. Probablemente muchos de los padres que optaron por mandar a sus hijos al Cuerpo de policía infantil lo hicieron motivados por falta de alternativas más que por una afinidad ideológica con las FF. AA. La oferta de actividades promovidas desde estas entidades se caracteriza por ser masiva a causa de su gratuidad o su bajo costo. Además el carácter histórico de las instituciones de la policía o la iglesia les garantiza a los padres la continuidad de las actividades de contención para sus hijos.
Por otra parte, cabe pensar que las actividades promovidas por estas instituciones van de la mano con determinados parámetros de vida que normativizan la infancia estableciendo aquello que el niño debe aprender para poder convivir en sociedad y ser un ciudadano correcto.
Éstas y otras cuestiones relativas a la infancia no son tomadas en cuenta por el periodismo pululante. Los medios de comunicación enfocan la mira en casos extremos y dejan en un segundo plano a todas las problemáticas que subyacen a la explosión de la noticia.

Fuente: Semanario Nueva Propuesta, viernes 25 de julio de 2008.

El niño viene al mundo antes de nacer



por María Marcela Álvarez Chamale - Licenciada en Psicología.

Quiénes somos, qué deseamos, nuestros sueños, los ideales que nos proponemos alcanzar, son parte de una construcción subjetiva iniciada desde pequeños.
La niñez es una etapa de la vida en la que todo está por darse: el crecimiento, la identidad, la socialización. Todo pareciera empezar justo ahí, sin embargo, el niño viene al mundo antes de nacer.
Los padres ya han nombrado de algún modo al niño. Tienen expectativas, creencias, sentimientos, ideas, que giran en torno suyo y que le darán alojamiento y, a la vez, sujeción. De ahí que el camino por recorrer será lidiar con este contexto y de algún modo encontrar la vía del propio deseo.
Este conjunto de sentimientos, expectativas, es decir, el deseo del otro, está atravesado por la época y la cultura.
La forma de concebir al niño y los lazos que se estructuran en la familia, fueron cambiando en el tiempo.
La historia nos muestra que recién a principios del siglo XVII la infancia empieza a ser objeto de atención. La familia, aunque diferente de la medieval, no tenía la función afectiva que adquirirá en el siglo siguiente.
El advenimiento del cristianismo de alguna manera influyó en el modo de tratar a los niños al suponer que tenían alma. Esto hizo disminuir la incidencia del infanticidio, fenómeno hasta entonces frecuente, pero a su vez dió lugar al abandono; es decir, los padres entregaban al niño a una nodriza o un ama de cría.
Con la llegada de la escolarización, que se inicia entre los siglos XV y XVI, se comienza a definir de qué se trata un niño, pero no cómo se trata a un niño.
De algún modo la escuela se instala como un espacio que promueve ideales, lo que se debe hacer y lo que se debe cumplir. Los adultos se dirigen al niño desde este lugar, es decir, desde la norma, y es allí donde se va constituyendo el niño; y muchas veces, cuando éste no es lo esperado, desesperadamente se busca que responda a los ideales social y culturalmente aceptados.
Las preguntas que surgen son: ¿de qué modo la época y la cultura actual influyen en la subjetividad del ser humano? ¿qué esperamos hoy del niño? ¿cómo lo nombramos? ¿qué cosas decimos y qué cosas no decimos?
Actualmente desde muy pequeños los niños reciben estímulos que los ponen en contacto con mundos desconocidos donde la imagen se pone por encima de la palabra. Los medios de comunicación promueven el sistema neoliberal propio de la cultura occidental y contribuyen a situar al consumo como norma de vida.
Por otra parte, encontramos que los padres tienen dudas y dificultades para criar a sus hijos; existe tanto miedo a equivocarse que se deja de educar. Esto, en algunos casos, se resuelve delegando la tarea a otras organizaciones como la escuela, el estado, etc.; o bien ciencias como la medicina aparecen dando respuestas generales a cuestiones particulares; en un intento utópico de regular de algún modo las conductas, con el fin de que sean más controlables.
Tan común se ha vuelto esto, que hasta los niños asumen que, ante cualquier conflicto la Ley (no la establecida por el padre, sino la ley del Estado) regulará los comportamientos. Y el Estado, responde, interviniendo en la familia. De este modo, un ámbito que en algún momento de la historia fue privado hoy es una cuestión aparentemente pública; un ámbito en el que regía la norma generada por el padre (función paterna), hoy sufre el declive de dicha función.
Frente a este modelo de globalización homogeneizador, donde el “para todos” genera diferentes tipos de exclusión, es necesario dar lugar a la particularidad a fin de que el sujeto ubique su propio deseo.
De ahí que es importante reconocer que de acuerdo al concepto que los adultos tengan del niño, así será soportado, esperado y alojado en la familia.
Finalmente, para el psicoanálisis hay un sólo sujeto, que es el sujeto del inconsciente. Desde esta perspectiva un niño puede llevar o no, antes de nacer, un nombre y otros emblemas de los padres. Ocupar o no un lugar en el deseo del otro. Pero lo que sí se puede afirmar es que esto dejará huella en el niño, quien irá constituyendo su subjetividad en los intentos de relación con el Otro.

RELATOS DE MI VIDA

Por Agostina Beltrán

Me llamo Agostina Mariel Beltrán, tengo 11 años. Voy a la Escuela Santa Lucía, al 6º “B” y soy la segunda escolta. Mi maestra se llama Miriam Toconando.
Cuando yo tenía 5 años e iba al Jardín, tenía que llevar hojitas a la escuela para hacer un árbol de otoño, por el camino iba juntando hojitas. Cuando tenía 6 años me agarró varicela y yo iba lo mismo a la escuela; mis compañeras, al verme así, no querían juntarse conmigo. Después así seguí creciendo y creciendo. Ya al tener 10 años me hicieron una pizeada para festejar. Pasó el tiempo y cumplí el 5 de abril los 11 años y también me hicieron una pizeada y vinieron mis amigos a festejar conmigo y me hicieron muchos regalos.
A mi los juegos que más me gustan jugar son a la maestra, a la bolilla, al tarro, a las escondidas, a la doctora y a la abogada. Por otro lado, me gusta leer. Lo que más me gusta leer son cuentos maravillosos, realistas, etc. En la escuela es donde más leo. También cuando tenía 10 años iba a un taller de “Lectura y escritura”, ahí también leía en ese taller gané el primer premio, me gané un libro de cuentos espectacular cada vez que lo leo recuerdo cuando lo gané.
Lo que más me gusta de la T.V. son las películas, dibujitos, o sea que si yo no tuviera televisión no se…me imagino aburrida porque algunas veces mis amigos se van de viaje y yo me quedo aburrida sola, por suerte yo sí tengo televisor así que cuando mis amigos se van a pasear mi única salvación es la T.V. Por otro lado, mi salvación es el Internet, porque si no me dejan ver T.V. me voy al ciber y juego al G.T.A o al Conter, o si no veo películas como Madagascar. En el ciber chateo con mis amigos y también invento correos y algunos son ciertos, y así me divierto sola. También algunas veces voy a “Escuelas abiertas” en la escuela Santa Lucía, hay distintas clases, por ejemplo: deporte, folclore, plástica y hip hop. Yo voy a danzas árabes, a deportes y a plástica. Ahora también voy a regeton en la calle 6, también a salsa. En “escuelas abiertas” varias veces salí bailando árabe, una sola vez salí en deporte en el Delmi fue muchísima gente aparte competimos, pero perdimos.
Para mí, la niñez dura hasta los 13 o 14 años porque ya se empiezan a hacer señoritas a los 14 o 15 años. Yo opino que la niñez es divertida porque podés jugar y divertirse, algunos niños pueden divertirse, otros no, por ejemplo tengo dos amigos que les falta la comida, la ropa, por eso para mi la felicidad es para algunos. En mi caso yo soy feliz algunas veces y otras no.



Nota:
Este es el texto digitalizado de Agostina (transcripto respetando su texto manuscrito), escrito para Oveja Negra. Fue producido luego de una conversación informal de una integrante de la revista (Cristina Lera) con la niña y el posterior pedido de que escriba un texto en el que dé cuenta de los temas abordados en la conversación sobre su niñez.

La interacción en la escritura



Por Cristina Lera



Cuando el niño empieza a escribir, accede al plano más elevado del lenguaje, reorganizando también el sistema físico anterior del lenguaje oral. Diversos estudios han demostrado que el lenguaje escrito constituye una función lingüística separada que difiere del oral tanto en su estructura como en su forma de funcionamiento. Sucede que el requerimiento de simbolización de la imagen sonora en signos escritos, el acercamiento hacia el polo más planificado del lenguaje, la ausencia de interlocutor, la necesidad de tener en cuenta a un destinatario y la adecuación a un género discursivo y textual específico, hacen que el niño participe de un proceso de abstracción del lenguaje.
Vigotsky y Bruner han intentado mostrar que el niño no tiene, por sí mismo (en una relación solitaria con el medio), la capacidad de acceder a los signos y de recrear la lengua de su entorno. El contexto humano interviene proponiendo objetivamente relaciones de correspondencia entre objetos y/o comportamientos por una parte, y segmentos de producciones sonoras por otra parte. Bajo el efecto de esta guía social de las acciones lingüísticas y no lingüísticas, el niño se integra a las prácticas designativas del entorno, comienza a practicar los signos de una lengua natural y los interioriza. De este modo, no es sino con las intervenciones sociales que pueden construirse los signos y en ausencia de éstas no hay construcción ni del lenguaje ni del pensamiento.
El Interaccionismo Sociodiscursivo, sostenido por Bronckart y Schneuwly, es una teoría psicolingüística que estudia las relaciones interactivas entre el sujeto y el entorno social y enfatiza en la interacción que se realiza entre el sujeto y los discursos o géneros de textos. Según esta postura, nuestro pensamiento está orientado por una “semántica de lo social” que constituye la cultura de un grupo humano: las formas semiotizadas, los discursos, y los géneros de texto orientan el psiquismo humano y constituyen al sujeto. Bronckart consideraría al niño como un organismo consciente de su hacer y de sus capacidades de hacer: un agente verbal, dotado de capacidades que se van desarrollando progresivamente hasta alcanzar la autonomía discursiva.
Desde otro marco teórico, el Interaccionismo Estructural (postulado por Claudia de Lemos y sostenido en Argentina por Norma Desinano) plantea otra mirada. No toma en cuenta en su análisis la influencia de lo social y lo cultural, sino que centra su estudio en la mirada de la interacción del niño con el otro (el adulto) y primordialmente, con la lengua y el discurso. La adquisición se plantea como un fenómeno de captura del niño por la lengua, en palabras de De Lemos, “como un proceso de subjetivización definible por cambios de la posición del niño dentro de una estructura en la que la lengua y el habla del otro en su sentido pleno están inextricablemente relacionadas con un corps pulsionnel, esto es, con el niño como un cuerpo cuya actividad demanda interpretación”.
Como observamos, la escritura resulta un objeto complejo cuya mirada y análisis de sus fenómenos internos demandan una consideración de la Lingüística y otras disciplinas como la Psicología y la Sociología. El lenguaje escrito de los chicos requiere necesariamente de un estudio (no sólo en la investigación sino también en la didáctica), de las corrientes interaccionistas. El niño no llega nunca en solitario a un funcionamiento autónomo en el discurso escrito. Necesita, pues, de los otros. Y no se trata de la imitación postulada por el conductismo, sino de otros procedimientos que hacen que el niño pueda ingresar al lenguaje escrito. Se hace necesaria la investigación exhaustiva en torno a este tema para contribuir a la enseñanza y a que los estudiantes logren terminar la escuela con un funcionamiento efectivo en el lenguaje escrito, en tanto que el alcance de esta competencia comunicativa constituye un instrumento de poder y su falta de dominio es una forma más de exclusión social.

Sobre el juego del arte

Por: Ana Laura Elbirt y la participación de Maria Laura Buccianti, artista plástica salteña Ilustración: María Laura Buccianti


“(…) en el juego se puede ser y no ser al mismo tiempo;
se puede creer y no creer, vivir la paradoja de la vida, sin
contradicción, culpa o miedo. Esta condición del
juego hace posible lo lúdico, al igual que el arte
posibilita el placer estético.”


Arte/juego. Arte/infancia
Te propongo un juego, ¿querés?. Es sencillo, lo primero que tenés que hacer es pararte frente a una obra de arte (de tu preferencia, sin importar los cánones de belleza vigentes) y observarla por un buen tiempo. Mientras tanto, tomá nota de lo que ves allí y de los significados que le otorgás a las cosas y/o personajes.
Al día siguiente (o a la semana, al mes, al año, etc.) volvé a hacer lo mismo con la misma obra. Luego, compará las listas de las anotaciones y, finalmente, respondé lo siguiente: ¿viste/sentiste lo mismo el primer día que el segundo en que estuviste frente a la obra?.
Como ya experimenté este juego, me adelanto a contestar la pregunta final: definitivamente no sentí lo mismo, hubieron sensaciones parecidas y otras que fueron apareciendo.
Es como si la obra de arte me ocultara cosas y las mostrara en otra oportunidad. Siempre me hace lo mismo la muy viva. Nunca me deja captar el sentido en su totalidad.
El juego que te planteé es el mismo que te presenta el arte todo el tiempo. No importa la edad que tengas, quién seas, ni mucho menos de donde vengas. La obra siempre te va a proponer un juego de sentido y, aunque te resistas, terminarás jugándolo.
En este sentido, el arte te hace volver a la infancia, a esos momentos lúdicos en donde dabas rienda suelta a la imaginación y a la creatividad.
María Laura Buccianti explora en su obra esa etapa de la vida que retomamos en la Oveja. Esta artista plástica “vuelve en el tiempo” para recordar su infancia, resignificarla y construir un nuevo ser, “Yumper”.
Experiencias. Escribe Mariela Buccianti.-
Soy artista plástica, estudié en una escuela específica de arte desde adolescente, sabiendo que me atraía esta disciplina por alguna razón. Continué mis estudios en la Universidad e insistí con algo que me maravilló desde el principio. Era una edad hermosa, llena de nuevos descubrimientos, potencial y modelos a seguir.
Mi obra actualmente tiene ingredientes de mi formación, de mi interés por los comportamientos humanos y de mis caprichos estéticos. Al principio, en los ‘90, hacía un tipo de pintura que aprendí en mi carrera. Luego me interesó indagar en mi propia infancia, que aborda la ambigüedad y el límite donde lo doloroso puede convertirse en maravilloso, yendo hacia los temores de los niños que me rodean, ya que en mi labor como docente trabajo con cincuenta chicos por día, preguntándoles por sus miedos.
En este momento, la violencia familiar ocupa un lugar en mi cabeza y en mis preocupaciones y así las transformo en objeto, plastilina o video.
A mi obra la puedo definir desde hace un tiempo como Yumper, porque en la infancia usábamos un vestido cómodo, para saltar, que se llamaba así y siento plenamente el vínculo de ese vestido con lo que quiero llevar a sentir, ver y percibir en mi trabajo.
Yumper.-
Lo que un vestido cómodo deja hacer son un montón de cosas: Correr, saltar, hamacarse, llorar, tirarse al piso. Acciones que dejan percibir distintos niveles de realidad, estados que te enfrentan a situaciones distintas.
Mi obra quiere proponer eso, como toda obra, como la esencia del Arte, “ponernos en otro lugar”, SALTAR…