Oveja Negra
Revista Universitaria
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sábado, 12 de abril de 2008

Entrevista (completa) a Carlos Pagano

“Esto es una verdadera dictadura del lobo voraz del capital con piel de oveja de la democracia”


Por Daniela Casavilla y Julieta Choke
Foto: Carlos M. Pagano junto a su esposa y compañera de fórmula María I. Conesa
Carlos María Pagano Fernández, dos veces graduado en la UNSa (1978 y 1982) y doctorado en Filosofía en Alemania (1999), docente universitario y terciario, fue candidato a gobernador de Salta por el MST –nueva izquierda- en las últimas elecciones 2007, junto a su esposa como candidata a vicegobernadora, la profesora María Isabel Conesa –también graduada en la UNSa., en Letras, manteniendo su independencia partidaria. Su proyecto político planteaba, entre otros puntos importantes, la recuperación de los servicios públicos, como el del agua. Ambos integran la Junta Promotora del Agua y, junto a vecinos de los barrios Santa Victoria, 25 de Mayo, Santa Ana y Grand Bourg, devolvieron desde julio pasado a Aguas de Salta cientos de medidores, porque esa anónima los instaló en toda Salta en forma ilegal y clandestina.

- ¿Cómo llegó a ser candidato a gobernador siendo independiente?

Fui convocado por el MST -Movimiento Socialista de los Trabajadores-, que intenta llevar adelante un proyecto de nueva izquierda desde que, en el 2005, entra en un proceso de auto crítica nacional y, como fruto de ello, abre su espacio a personas e instituciones independientes y también a fuerzas de izquierda, como algunos partidos. Por ejemplo, ha propuesto al Partido Obrero hacer una unidad de izquierda que no fue aceptada para las elecciones del 2007; hablo en el plano nacional. Entonces, con el aval de los miembros salteños del partido, el apoderado de este MST de Salta, que lleva cinco años más o menos en la Provincia, me solicita asumir la candidatura a gobernador para las elecciones de octubre pasado. La propuesta me la efectúa en el peaje de Aunor, entre los churquis y las gomas incendiadas de los cortes de ruta docentes. Ahí es donde me llama el apoderado de MST y me lo propone, porque no sólo vio que estaba participando activamente en las reivindicaciones docentes, sino también en luchas que el MST ha apoyado mucho y ha visto que yo estuve muy comprometido y sigo aún hoy con un tema que es mundial y que es, desde mi punto de vista, una cuestión casi decisoria de la democracia: la cuestión del agua. Así que al ver que estuve comprometido con coherencia y con total desinterés en el tema del agua y en el tema de los docentes, entonces es que se me pide reiteradamente asumir la candidatura. A ello yo me negaba, porque soy independiente; esta es una realidad: era y sigo siendo independiente y, por lo tanto, no necesito cargos para ningún fin particular. Finalmente acepté porque se me ha insistido y porque, además de un serio discernimiento, he visto la posibilidad de plasmar un apoyo concreto. Claro que sin ilusiones de una masiva llegada, porque sabía que el MST es un partido sin medios económicos, sabía que yo no dispongo de medios económicos, y que la democracia lamentablemente está sometida al poder del dinero, por lo cual ya no es democracia plena, sino plutocracia, porque en tanto depende de los millones, el voto depende de los millones ¿no es cierto? Entonces ya no es democracia, es plutocracia; la plutocracia – ¿se oye hablar de plutocracia?- es la peor corruptela del cuerpo político, lo peor que hay, lo más insano que hay, eso es lo que tenemos ahora. ¿Quiénes ganaron las elecciones? Ganaron los que más millones pusieron; es cuestión de millones. Sabiendo eso, las limitaciones económicas y, por supuesto, electorales desde el vamos, he aceptado como un espacio para testimoniar de que justamente esto no es democracia, y que hay que construir y recuperar una democracia, que en Salta está privatizada por el poder económico.

- De acuerdo a su plataforma política, en la que principalmente propone recuperar los servicios públicos, ¿cómo ve la democracia en Salta?
Siempre hay que contextuar. El contexto de la democracia salteña se conforma desde la historia local, nacional y mundial. ¿Cuál es el núcleo determinante de la democracia neoliberal o liberal que ha signado a las sociedades modernas? ¿Cuál es ese núcleo? El voto. Pero el voto, ¿de qué depende? Depende principalmente de la propaganda, que, a su vez, depende del dinero: luego, el voto depende del dinero. Y si depende del dinero, también está para el dinero. No está para la “polis”, no está para, diríamos así, lo que antes se llamaba “el bien común” O, de otro modo, este contexto de la polìtica democrática liberal no se corresponde con lo que el griego llamaba “patriota”, frente al “idiota”. El “idio” es lo propio, de ahí viene “idioma”, ustedes que son de letras, “idioglosa” es la propia forma de hablar, “idiosincrasia”, la forma de ser o de actuar en la vida, de impostarse en el mundo y con los demás. El “idiota”, originariamente, es el que está en lo propio, está vertido hacia sí mismo; nada más que en la evolución del lenguaje, el idiota es el que ni siquiera puede pensar en lo propio. Frente a ello, “patriota”, es el que ya ha resuelto lo propio y puede pensar y atender, incluso a costas de lo propio, por el otro y por los otros. Entonces, lo vio Santo Tomás de Aquino, por ejemplo, la política es obra de caridad, en este sentido de servicio o, digamos, en el sentido de los fundadores de la independencia nacional: en el Acta de la independencia está “Ponemos por garantía nuestra vida, bienes y fortunas”. Eso es sentido y estilo genuinamente patriota ¿no? Ahora ¿qué signa nuestra democracia? Ponemos nuestros bienes, fortunas y la vida bien guardadita y bien protegida por todas las seguridades imaginables e inimaginables, a los efectos de multiplicar esa vida, bienes y fortunas propias: el sumum de idiotas.

- En realidad se da como una inversión ¿no?
Es una inversión verdadera, y en los dos sentidos: se invierte la dirección de la política, la dirección de la democracia, porque no es para todos; y, en otro plano muy distinto, se invierte mucho dinero, con el fin de cosechar mucho, (risas) proporcional a la inversión. Ese es el problema básico de nuestra democracia en general. ¿No les parece? Y si vamos a ver, es el caso del gran prestidigitador que ha capitalizado y tiranizado la democracia en Salta como producto de toda una situación histórica y familiar, como el que se acaba de ir del Gobierno de Salta, aunque no del poder. Entre paréntesis, eso hay que verlo: ha dejado el Gobierno pero no sabemos si ha dejado el Poder, ya lo vamos a ver, por lo pronto tiene custodia en su casa… Tengo más que serias dudas de si ha transferido el poder
- Y un cargo Nacional…
Tiene custodia en su casa, no sé si es norma general que todos los senadores tengan custodia en su casa, pero Romero tiene custodia en su casa, la misma que tenía siendo Gobernador, y es custodia policial, de la Policía Provincial. Entonces estamos ante una situación de preguntarnos si al haber dejado el Gobierno ha dejado también el Poder o lo mantiene. Entonces en ese contexto se da la cuestión política salteña medular. Por un lado, sentada en aquello que ya Quevedo en el Siglo de Oro decía ¿recuerdan? “Poderoso caballero es Don Dinero” y que hoy se está confirmando: Al ritmo del dinero.; sobre la génesis del pensamiento moderno (en alemán el título de la obra de Eske Bockelmann, del 2004 es Im Takt des Geldes. Zur Genese modernen Denkens) que justo ahora estoy revisando: al ritmo y al compás del dinero. “Por la plata baila el mono” dice el dicho popular. Acá la cuestión es sanear y sincerar la democracia. Filósofos, intelectuales y políticos tendríamos que ir a un sinceramiento serio y empezar a decir ¿quiénes son los que financian y con qué objetivos financian las campañas políticas? ¿Quiénes son los que se benefician de la democracia, convirtiéndola en “demosgracia”, como decía Leonardo Castellani? Habría que poner sobre la mesa cuáles y cuántos son los beneficios de los magnates de la democracia. Por supuesto que por sus frutos se conoce y nosotros podemos ver los frutos del financiamiento de la campaña de Alfonsín, de la campaña de Menem, de la campaña del imperio romerista, y ya sabemos cuáles son los frutos: una magna privatización de la democracia. La democracia está privatizada, por esto, por verdaderas mafias capitalistas con formalidad externa de democracia, sostenida en un juridicismo vacío de contenido real, de contenido político. Entonces, no tenemos una democracia: esto es una verdadera dictadura del capital con ropaje democrático, el lobo con piel de oveja, el lobo voraz del capital con piel de oveja de la democracia, y en donde el mercado y los capitales y el dios dinero, el dios Mamón, “el más vil de todos los espíritus inmundos por su vergonzosa avaricia”, dice el inglés John Milton en “El paraíso perdido”, una obra del 1600. Y entonces, ése es el que está comandando y está manejando acá la democracia, no sólo salteña, sino nacional y mundial. En nombre de la democracia se aniquilan países, culturas y natura. Y en nombre de la democracia porque el capital es el que manda a la democracia, se ha reducido a la tierra, a la naturaleza y al cosmos a mero recurso natural, lo mismo que se ha reducido a la persona humana, a la sociedad y a la cultura a mero recurso humano. Entonces tenemos útiles utilizables –naturales y humanos- por el fundamentalismo del mercado. ¿Acá que tenemos? Un fundamentalismo del turismo, del mercado, del capital. Un fundamentalismo que arrasa un estilo de vida, que arrasa un modo de ser y que arrasa la naturaleza, no interesa para nada su futuro y, con ello, el futuro inmediato y mediato de la vida ¿no es cierto?
- Volviendo al tema del voto, que merece también una reflexión, el tema de la participación cívica ¿deberíamos repensar nuestra participación cívica? ¿Cómo puede hacer uno para transformar esa democracia, para convertirla en algo que realmente identifique al ciudadano?
Por lo pronto todos tenemos una posición política, aún en la prescindencia. La prescindencia es ya una toma de postura política. En sí no hay nada, ninguna actividad humana que no tenga incidencia política: la cultura, la filosofía, la literatura, el arte, la religión ¡ojo! A la hora de hablar de Dios, el Dios de que se habla puede ser un Dios liberador, de acuerdo a Lucas 4, 18 “El espíritu está sobre mí… y me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva, a proclamar la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos….”; ciegos en todos los sentidos, Dios liberador de la persona humana. O puede ser el “opio del pueblo”, aún dentro de una misma religión. Entonces también la religión tiene incidencia, no es prescindente de lo político. Y la prescindencia es cuento, son puros cuentos, es ya un compromiso con algo. En general, el que hace gala de prescindencia está, consciente o inconscientemente, comprometido con políticas de estos fundamentalistas del mercado o de la instrumentalización jurídica de la democracia para aniquilar la democracia real. Entonces ¿qué podemos hacer los ciudadanos comunes? Por lo pronto, clarificar esta cuestión y, segundo, ver qué se puede hacer desde el orden del testimonio práctico, en mi caso, desde la docencia, y esa es otra razón de porqué yo acepté esta candidatura, porque tengo una cátedra acá, otra allá, pero también ahora, de mayo a octubre del 2007, como candidato, llegué a tener otra posibilidad de testimoniar esta alternativa de la construcción de una izquierda nueva, abierta, que se puede plantear para la sociedad y en donde uno de los compromisos concretos era un sueldo máximo igual a dos sueldos de docente, nada más, de sueldo, de ingreso del político, máximo. Eso era un compromiso de nuestra candidatura, y cualquier otro enriquecimiento que proceda del ejercicio político significaba, dentro del MST, la separación del cargo. Cartas sobre la mesa, entonces.

- Ahora, teniendo en cuenta su plataforma, y pensándolo en el marco del modelo político económico kirschnerista vigente, ¿cómo cree usted que se podrían recuperar esos servicios públicos?
Todo el kirschnerismo se ha montado sobre un criterio publicitario caza-bobo, llamémosle así, del cambio. Cambio, cambio, cambio. Entonces la gente ha ido, como mosca a la miel, al famoso cambio. Y como la publicidad ha sido invasiva y difuminada y fumigada por todos lados, lógico, se ha ido al cambio, porque hay una verdadera necesidad y clamor por un cambio de raíz. Ese cambio publicitado se basó también en los cambios que Kirchner ha hecho en los servicios públicos, por ejemplo: la reestatización del correo y la reestatización del agua. ¡Falsas! Falsas, puro jarabe de pico. Es decir, externa reestatización, de nombre, de razón social, etcétera, pero continuidad de los mismos negocios privados. Por ejemplo, el correo: sigue siendo Macri el beneficiario principal, ganando los millones que gana el correo, nada más que ya no tiene la obligación de pagar los cánones al Estado, que además antes tenía esa obligación, pero se la han liberado, por caridad con el pobre Macri. Ésta es la famosa reestatización de Kirchner. ¿Qué es el ENARGAS? Un cuento, para llevar y traer valijas, en avión. ¿Qué es Aguas Argentinas? Y bueno, pusieron de Presidente de Agua y Saneamiento, la reestatizada Aguas Argentinas, a uno de los directores de Aguas Argentinas Sociedad Anónima, en donde la mafia sindical, o la burocracia sindical, como le llaman más eufemísticamente, también tiene participación en los negocios.
- Entonces sigue siendo todo lo mismo…
Claro, es un cambio de todo para que nada cambie, es un gatopardismo al mejor estilo… La ficción es el problema endémico en la Argentina, el autoengaño y el engaño a los demás. Nosotros vivimos en un mundo de pura ficción. Ficciones han sido las ciudades del continente desde que las fundaron, porque no han sido ciudades en el sentido del bonum y del vivir y del morar y del habitar, sino que han sido factorías para el imperio, lugares de tránsito de mercancía, de materia prima para la metrópolis y de materia elaborada para consumo y para la capitalización del capitalismo. Eso han sido las ciudades, y no es un invento mío, está comprobado por los que han investigado las fundaciones de las ciudades en toda América por los diversos imperios, el holandés, francés, portugués, el español y el inglés. Han fundado factorías para “hacerse la América”. Y acá todo baila detrás de ese sueño de “hacerse la América”, esa gran ficción todavía no la curamos. Y la intelectualidad, los políticos, o hacemos una catarsis, un saneamiento, un sinceramiento serio a fondo sobre eso, o si no tendremos la disolución como pueblo, como lo advirtió el filósofo argentino Juan Ramón Sepich en 1945.

- ¿Y cuáles serían, en ese marco, las viabilidades para recuperar los servicios públicos?
Pongamos el caso del agua, que es el que yo más conozco acá en Salta, aunque hay otros, como el caso de los archivos públicos en manos de Plumada SA, esa barbaridad histórica y mundial, si se quiere, en Salta ¿no? Pero en el caso del agua, ya estamos cerca del millón de reclamos, y no se reclama ni el dos por ciento de lo que se tiene que reclamar. Un millón de reclamos. Eso significa unos cincuenta millones de incumplimientos puntuales: una catástrofe del modelo privatizador, una verdadera catástrofe, ese es el significado del millón de reclamos, porque la gente no reclama. Ni los que sabemos reclamar reclamamos todo lo que debemos reclamar, porque casi nos deberíamos pasar la vida reclamando la falta de cumplimiento de la norma contractual. Entonces, ¿qué es lo que se sacó en consecuencia? Un enriquecimiento de esa suerte de mafia del agua, un enriquecimiento privado a gran escala, eso es todo. Entonces con este millón de reclamos es ya suficiente argumento para una recisión inmediata y automática del contrato. Además de todas las otras razones, como constitucionales, etc. ¿Qué está haciendo ahora el gran modelito del cambio juvenil que tenemos en Salta, que ha sido el panegirista máximo de Romero, con su libro de literatura de ficción, como dice Internet, Sembrando progreso, del año ’99, de Urtubey. ¿Qué dice? Está renegociando el contrato, no sé qué va a hacer. Cuando tiene todos los argumentos técnicos, jurídicos y económicos para la liquidación del contrato. Hay una cantidad de violaciones a la Ley, en todo lo que haya sido no sólo el contrato sino en el accionar de la empresa, que es suficiente para reestatizar el agua en Salta. Yo dije en una entrevista: “Decreto número uno: El agua de Salta al pueblo de Salta”. Y este “cambiador”, que subió con el trebejo del cambio, no se lo nota cambiar en serio en este asunto. Dicen que está renegociando el contrato. Veamos qué es lo que pasa. Pero ya la Junta del Agua, de la cual soy miembro, tiene un parámetro de qué nivel de cambio se trata, y de qué nivel de ficción tenemos en el tan llevado y traído cambio, este K-cambio. Acá es cuestión de tomar el toro por las astas. Al lado de esta entrevista tenemos un edificio: la catedral de la privatización de la democracia, que es el Banco Macro. 4 millones mensuales paga el estado salteño por el servicio que le presta el banco por manejar los fondos de la Provincia, por todos los fondos y por tener cautivos a todos los empleados públicos en sus cuentas bancarias. Compulsivos, cautivos compulsivos. Cuatro millones mensuales. Eso, legalmente, es rescindible en el acto por leonino, por abusivo. ¿Y dónde está el cambio? ¿Ha tocado al poder? Porque el poder está ante todo ahí, donde se manejan los cientos de millones de los salteños.
- Por el contrario, sigue promoviendo esta situación…
Por supuesto. Por eso uno puede pensar, podrá pensar, y lo vamos a ver andando en la calle y vamos a ver si realmente hay un cambio o si el cambio es cambiar todo para que nada cambie ¿no?

- Y cómo ve, analizando lo que fueron las últimas elecciones, ¿qué papel jugaron las agrupaciones partidarias, los movimientos políticos, en las últimas elecciones?
Bueno, yo apenas podría casi con cierta seriedad hablar de nuestra participación. Sin embargo, primero: se ve una millonaria publicidad, y gran parte de un periodismo que son mercenarios y mercachifles de la opinión pública, porque también ellos bailan por el poderoso caballero “im Takt des Geldes”, es decir, bailan al compás del dinero. Y entonces fíjense, ellos lo que han hecho, muchos, es ver cómo obtienen los fondos para la publicidad: vender una imagen, imponer una imagen; el que tenía más, la impuso más; el que tenía menos, la impuso menos. Por otro lado, ha habido figuras, digámosle así, promovidas por el stablishment, y que figuraban como opositoras, y también como generadoras de una alternativa, tanto en la derecha como en la izquierda. Entonces teníamos por ejemplo el caso de la UCR con Lavagna pero también estaba con Lavagna Fanny Velarde del PPS, no tenían ni definición en ese aspecto. O teníamos figuras como el EPA sin nadie a nivel nacional ¿por qué? Porque en el EPA había una discordia al respecto, y porque casi todos sabían que la CTA estaba, está negociando con Kirchner y siendo funcional al kirchnerismo. ¡Ojo! No estoy diciendo que todo lo que hace Kirchner está mal, de ninguna manera, ni la presidenta Cristina, qué se yo… pero el núcleo fundamental, que es el poder financiero que maneja el país y que medra a manos llenas del trabajo nuestro y del trabajo de los trabajadores, y del sudor de los argentinos, y del sacrificio de los indígenas, y del hambre de los que tienen hambre, y de la destrucción de la naturaleza, eso no se toca ¿quién toca eso? Ese es el punto que habría que ver. Para poder hacerlo hay que tener libertad frente a ello y hay que jugarse un riesgo que puede incluso complicar la propia existencia, la propia vida ¿no?
- ¿Encuentra diferencias entre la democracia latinoamericana y la democracia europea, teniendo en cuenta su experiencia en el exterior?
Yo, de experiencias directas en Europa he participado, por un lado, de un grupo de ayuda al desarrollo, que es una especie de ONG muy seria, que ayudaba a un centro de rehabilitación en Chimbote, Perú, desde hacía más de 25 años, y lo sigue haciendo en la actualidad y sigo siendo parte de ese grupo afectivamente, sobre todo, porque no puedo estar allí. Y segundo, la otra experiencia ha sido una participación vecinal en el equivalente al Concejo Deliberante de la Ciudad de Aquisgrán, en alemán Aachen, un movimiento por un fin determinado relativo a cuestiones barriales, a una calle, etcétera, etcétera, y participé ahí. Interesante ver que la presencia vecinal pudo, ha logrado incidir en la decisión del Concejo Deliberante respectivo Situación que también viví acá: cinco o siete vecinos hemos logrado revertir, incluso con concejales del mismo Intendente, una ordenanza del barrio Grand Bourg. Es decir: los mismos concejales de Isa tuvieron que plegarse a la legalidad de nuestro reclamo frente a la ilegalidad de lo que pretendían Isa con Petrón, ¿cuándo no?

- Como vimos también en diferentes artículos que los vecinos allí también se juntaron para devolver los medidores de agua…
Sí, y no sólo ahí, sino también en Santa Ana y en Barrio Santa Victoria y 25 de Mayo, se devolvieron más de 500 medidores en total, hasta el día de hoy, y puede que vengan más porque esto es una obra ilegal y clandestina, una obra más permitida por el Ente Regulador. Y el actual Ente, con todos sus dichos de cambio, de “filosofía” dijo su actual Presidente, la sigue permitiendo. Y entonces no lo paró, no deshizo la obra ilegal y clandestina, que es la colocación del medidor y que es el gran fetiche de la privatización: es el idolito, el idolillo de la privatización, que pone en contacto los dos términos del negocio: el que paga, que somos los usuarios individuales, necesitados y, digamos, compulsivamente convertidos a clientes cautivos de un monopolio privado; y el monstruo monopólico que tiene todo y que además tiene el apoyo del Estado. Ahí se unen o, mejor, se encuentran en este fetiche que se llama “medidor”. Entonces la devolución tiene un carácter, más que la devolución de 500 medidores, un carácter de mucho significado en ese contexto. Sí, esa fue una acción… en el Grand Bourg no fueron muchos, pero fue significativo que escribanos, abogados, ingenieros, que saben de las normas de construcción, al ver los fundamentos de la devolución, rápidamente, no han dudado un instante en devolverlos. Lo mismo que vecinos de Barrio Santa Ana y de los barrios Santa Victoria y 25 de Mayo, en forma de a 100 medidores, 120 medidores de una sola vez.
- Y Usted lo marca a esto como algo que diferencia tanto a Europa como a…
No, en Europa son mucho más, diríamos, respetuosas. Acá la invasión monopólica de estos monstruos que hacen negocio con la vida de las personas, porque del agua depende la vida, uno puede no comer pan por tres días, pero el agua nunca puede dejar de tomar. El alimento número uno, sustento de la vida, también de los seres no racionales, no humanos, del mundo, del cosmos. Fíjense, allá las cosas no son tan salvajes, Acá, sí. Una salvajada total, no les interesa en absoluto. Hacen todo tipo de malabarismo publicitario para que uno se coma el buzón y, además quede, diríamos, adicto al sometimiento, que es lo más indigno y sutil que puede haber, con manejo publicitario, con una serie de hipocresías y de falsa información. Como por ejemplo, el mito del salteño derrochón, en el caso del agua, nos han hecho creer que el salteño es derrochón, y derrocha mucho menos que el yanqui. Pero acá han puesto… hay una revista Nexo del diario El Tribuno del 14 de Agosto de 2005, donde han dado vuelta los números, y entonces directamente han puesto al salteño los guarismos de los yanquis, de consumo, cuando son al revés. ¿Para qué? Para interiorizar la mala conciencia, y eso está sancionado seriamente en el artículo 31 de la Constitución Provincial. Eso de movilizar conductas adictivas a un objeto de consumo está prohibido y de una manera clarita que no se puede hacer, y que el Estado debe velar para que eso no suceda, pero no lo hace, ni con todo el cambio que dicen.

- Esto es una estrategia impuesta como para poder defender el uso de medidores…
Es una estrategia y más, es todo un formidable saqueo a los salteños, a cada uno de los salteños. Es un verdadero sabotaje político en contra de los propios y a favor de unos buitres del pillaje, dedicados al pillaje económico y nada más. Eso tiene que ser dicho así y con lenguaje, digamos, mucho más bruto del que yo estoy usando porque la realidad es muy bruta, muy tosca. Allá –digo en algunos contextos europeos- no es tan tosca. No se puede hacer un aumento de un día para otro, como se hace acá. Pero el neoliberalismo también adocena, también domestica, también somete, y también hay grandes beneficiarios y también hay brechas impresionantes entre los grandes capitales y el común de los mortales, hay mafias como la de la Mercedes Benz. Hacia el ’99 le han descubierto 5 años de no pago de un peso de impuesto, y entonces cuando el Estado le ha dicho “Eh, señores, ustedes no han pagado el impuesto” ¿qué ha hecho la Mercedes Benz? “Si ustedes me dicen que yo tengo que poner los impuestos, entonces yo empaqueto la fábrica y me llevo a cualquier lado. Les dejo el tendal de desocupados”. A agachar la cabeza el Estado alemán. Mafia económica, verdadera mafia económica. Entonces, bueno… la democracia tiene que también… yo no digo que sea una perfección. Pero hay algunos aspectos que en Europa son ventajosos; por ejemplo el voto no es obligatorio. Acá con el “curro” del voto obligatorio, se mete a los indígenas como si fueran vacas, se los encierra, se les quitan los documentos un día antes, les ponen un tetrabrik y el voto y diez pesos, o cinco, de acuerdo a la demanda del cliente, y adentro. O el bolsón, el colchón, y en otros barrios el calefón. Dádivas, todo un clientelismo, diríamos, totalmente… no tiene nada que ver con el ejercicio de la democracia real, esto no es democracia real.

- Bien. Y después en cuanto a su formación filosófica, ¿le da otra perspectiva acerca del ejercicio político? ¿en qué sentido?
Yo me considero siempre en formación filosófica… uno siempre se está formando ¿no es cierto? Y hay también en la filosofía, filosofías. Múltiples cortes o estilos de filosofía. Hay filosofías que son directamente funcionales al sistema. Y hay una forma prescindente de filosofar, que es la erudición cultural, sin compromiso y sin ensuciarse los pies en el barro de la política, de los piquetes, o de una protesta por el agua, o lo que sea, y que tienen visos de una gran academicidad, pero a la hora de la realidad, más bien son funcionales al sistema en tanto auto marginada, por la marginación que hace el mercado de la filosofía a los ámbitos enclaustrados, para que no moleste. Un juego libre, el libre juego de las normas del mercado y del fundamentalismo del mercado, y no toca el tema, no lo toca. En el caso mío, yo he optado por una apertura, por un lado a asumir un pensar que tenga que ver con el lema de la UNSa, y no porque sea de la UNSa, sino por lo que dice: “Mi sabiduría viene de esta tierra”. Y bueno, en mi tesis doctoral he trabajado la obra de un pensador latinoamericano de primera línea, como es Rodolfo Kusch, en una dimensión intercultural, antes de que empiece a funcionar y a hacerse explícita una filosofía como interculturalidad; ésta no puede ser entendida como una cualificación, una corriente más, sino como un modo, diríamos, un género totalmente distinto de filosofar, en donde se reconocen las diversas culturas de la filosofía. Y donde las distintas culturas de la filosofía tienen igualdad valorativa de posición, y no de estar sometido al fundamentalismo de la historia oficial de la filosofía académica de que la filosofía comenzó en Grecia, y de la monolocalidad originaria de la filosofía, sino precisamente la plurilocalidad originaria de la filosofía, que es la realidad histórica de la filosofía y de la cultura, mejor dicho, de las culturas. A partir de allí, y en ese contexto que sólo estoy nombrando, apenas como nombre, y que ni siquiera lo acabé de hacer, la cuestión política en nuestra realidad salteña se ilumina como, podría decir, un fenomenal analfabetismo intercultural en lo político. ¿Por qué? Porque las normas del Derecho, que rigen la política, son de cuño monocultural hegemónico. Hay una cultura hegemónica que ha establecido las normas del Derecho, y en base a las cuales se deja sentado, como bien dice y observa Arturo Andrés Roig a propósito de un artículo de Martí, “Nuestra América”, se establece y se legaliza la desigualdad material, y se apropia del primer bien, que no es un bien de propiedad, que se llama “la tierra”, o “la Pacha”. Entonces se lo apropia y se lo utiliza como recurso natural para los fines del mercado, sin ninguna consideración de ninguna especie. Y tenemos una barbarie depredadora de Salta como triste primer puesto regional, nacional, y no sé si mundial, de liquidación de reservas naturales, que tiene que ver, directamente conectado con la diversidad cultural. ¿Ustedes creen que lo que se llama “programas de educación bilingüe e interculturalidad” entienden, aunque sea un pepino, de interculturalidad? ¡No les importa, ni menos que la semilla de un pepino! No tienen ni el menor interés, ni la menor noticia, ni la menor actitud. Vamos a ver si este cambio es capaz… o siguen las normas fijas, contundentes, del Derecho monocultural en una sociedad pluricultural como la nuestra, vamos a ver.
- Habrá que ver ¿no? Si las palabras son realmente acciones
Es muy difícil, yo desconfío. Porque se toca el poder. Si el Gobierno toca el poder, son capaces de hacerlo caer. Y alguien que venga dispuesto a tocar el verdadero poder tiene que estar dispuesto a todo, a ser tachado, como hoy sería tachado Güemes, de terrorista. Y también, acabar como un Güemes…

- Que en su propia época fue declarado Reo de Estado, y se le hizo guerra desde Tucumán…
Acá en la Catedral se ofició una misa de acción de gracias por la muerte de Güemes. ¿Sabían ustedes? En la Catedral de Salta, hubo una misa de acción de gracias por la muerte de Güemes. Porque le tocaba los intereses de los negocios de los hacendados con los españoles, con los realistas. Así que miren ustedes...
La versión impresa de esta entrevista se encuentra en el artículo: “Esto es una verdadera dictadura del lobo voraz del capital con piel de oveja de la democracia”

viernes, 11 de abril de 2008

martes, 8 de abril de 2008

Editorial/9.

Revista N°9. Abril 2008

El primer número del año tiene un sabor especial, ya que implica, por un lado, continuidad: la satisfacción de saber que seguimos obstinadamente y contra todo pronóstico lanzando nuestro balido azabache hacia todo aquel que quiera prestar un oído. Por otra parte, implica un nuevo comienzo, un renacer, o rehacer(se) y una nueva oportunidad para sumar lectores dispuestos a detenerse a pensar en el mundo que nos rodea.
El año pasado, el número de Marzo de Oveja Negra llevaba en su rostro (tapa) la imagen de Julio López cuestionando: “¿Nunca más?” Un año después, los interrogantes siguen y las respuestas se hacen esperar. La democracia, esa palab/rota mentada hasta el hartazgo especialmente en Octubre pasado, adelgaza y se hace chiquita ante la aberrante desaparición.
Iniciamos este nuevo ciclo, entonces, mirando de cerca ese concepto, no con una lupa, sino con una especie de caleidoscopio que nos permita múltiples ángulos. De esta manera, quisiéramos recuperar el sentido que la palabra perdió hace tiempo, de tanto ser manoseada y vapuleada, o, por lo menos, replantearla para asignarle nuevos sentidos y liberarla de su actual condición de muletilla vacía. Sin embargo, lejos de creernos una especie de súper héroe al rescate léxico, nuestra intención es simplemente actuar como disparador para que entre todos generemos el debate y no aceptemos sin cuestionar la píldora que intentan vendernos. Esperamos que nuestra tarea se continúe en cada lector, para sumar voces y manos capaces de crear.
En este sentido, este año tenemos el propósito de abrir nuevas vías de comunicación y difusión, siempre con la idea de crecer, de llegar a más gente y que más gente llegue a nosotras. Es por ello que la Oveja Negra ahora tiene su par cibernética, y están todos invitados a pasar a visitarla en http://www.larevistaovejanegra.blogspot.com/ donde encontrarán todo el contenido de la revista, podrán consultar números anteriores y acceder a las entrevistas completas, entre otras cosas. Y si (al igual que nosotras) son lectores nostálgicos que prefieren el papel antes que la pantalla, allí podrán consultar nuestros puntos de distribución e informarse de nuestro nuevo sistema de suscripción, para que no se pierdan ningún número. De una forma u otra, esperamos contar con su participación para que entre todos mantengamos un espacio de opinión donde decirnos.

Apunte sobre medios y democracia

Revista N°9. Abril 2008



Por Ana Laura Elbirt

Un error muy común que se comete a la hora de conceptualizar la palabra democracia, es reducirla al acto votar. El sistema democrático implica la participación del pueblo a través del voto, pero no se reduce a éste, puesto que la democracia es mucho más compleja y, por tanto, difícil de entender y explicar.
En este texto me limitaré a discutir sobre un fenómeno (bastante “democrático”, por cierto) que en los últimos años se ha hecho muy común: votar en los concursos de televisión.
Sea por mensajito de texto o llamando a un 0-600, el voto televisivo ha tomado protagonismo en muchos programas. A continuación una breve descripción de algunos de ellos:

Gran hermano.- Unos cuantos seres humanos conviven en una casa por varios meses. Se despliegan en ese campo un sinnúmero de estrategias para marcar y ganar terreno. Una cámara, ubicada hasta en el baño, filma a los participantes estén donde estén, haciendo lo que estén haciendo.
Cada semana un jugador queda eliminado, hasta llegar al gran ganador. Quién se va y quién se queda es una incógnita que sólo el público puede develar.
Cabe destacar que generalmente la audiencia vota por aquel participante que más escándalo haga o quien se haya acostado con más personas de la casa.
Bailando por un sueño.-. Un aficionado del baile tiene un sueño y para cumplirlo cuenta con la ayuda de algún famoso olvidado o un personaje de moda. Juntos bailan, luchan, lloran y, sobre todo, pelean para poder hacer realidad el sueño.
Bailando por un sueño y sus versiones de cantando y patinando son un clásico de la televisión argentina. Aquí el público cumple un rol central, puesto con su voto elije quien se queda en el certamen y quien se va hacer escándalo al programa de Rial.
El gen argentino.- ¿sabías que los que nacemos en este pedazo de tierra tenemos algo especial en la sangre?. Partiendo de esta cuestión, los argentinos debemos gastar dinero en mensajito de texto para elegir al personaje que más nos represente. El objetivo de este programa es seguir avivando el nacionalismo que llevamos dentro. Tal es así, que muchos ineptos entendieron mal la idea del “concurso” y postularon como candidatos a García Márquez, Julio Cortázar, entre otros.
La mamá del año.- Un grupo de madres presentan sus vidas en el programa que conduce Andrea del Boca. Cada mamá tiene una historia de vida complicada, pero todas coinciden que por sus hijos son capaces de hacer cualquier cosa.
El público vota a la madre que más lo representa o a la historia que más lo conmueva.

Estos son algunos de los programas en donde la audiencia tiene una participación crucial, no sólo porque decide quién gana el concurso, sino porque con los $3 más IVA que cuesta cada llamada, dan de comer a todo el canal de TV. Además, el público ayuda a alimentar una gran cantidad de “periodistas” y a avivar la banalidad que todos llevamos dentro.
Podemos deducir entonces que “somos dueños de elegir” quién permanece en una casa de locos, quién cumple un sueño y quién es el más argentino de los argentinos. Cuánta cursilería hay en los medios, bendita y maldita democracia…

¿Seré una hija de…?

Revista N°9. Abril 2008
Por Daniela G. Casavilla

Nací en el ‘83, con Reagan a la cabeza. La melodía en la nariz olía/sonaba a democracia; seguramente el aire estaba raro: Ese mismo año mi mamá, a los 27, pudo votar por primera vez.
Recuerdo que en el año 2001 leí un artículo en algún periódico que elevaba mi cumpleaños (junto al de muchos otros) a una categoría histórica: por primera vez en la historia de la argentina, una generación llegaba a la mayoría de edad habiendo vivido siempre en democracia. Llamaban a mi generación (la del ‘83) como “los hijos de la democracia”. Suponiendo que eso existiera, tan honorífica etiqueta debiera corresponder a los que nacieron en el ‘84, teniendo en cuenta que Alfonsín asumió en diciembre. Pero, imperfecciones estadísticas aparte, echemos un vistazo a cómo percibí la democracia en esos primeros 18 años:
De Alfonsín, poco recuerdo: como un video-clip, se mezclan imágenes de australes, compras frenéticas y felices pascuas. Desde que tenía 6 años hasta que cumplí los 16 tuvimos un mismo presidente. En algún punto, para mí era una redundancia decir “Presidente Menem”, me parecía que había estado “siempre” en ese cargo. Pero todo concluye al fin, y en el ’99 hubo por fin otro mandatario… claro que ese año en Salta Romero ganaba la reelección y la redundancia pasó a ser “Gobernador Romero”. Teniendo en cuenta que ese tratamiento ya lo había ostentado su padre, y que el hijo estuvo durante tres períodos (recurriendo, al igual que su maestro Menem, a deformar la constitución según su conveniencia), de mis 24 años de vida, 16 transcurrieron con un “Gobernador Romero”. De los ocho años restantes, cuatro fueron con el gobierno de un militar que ya había sido gobernador durante la Dictadura.
Y ni hablemos de lo que pasó después de que cumplí los 18... Después de 10 años de menemato, vi cómo el presidente de la Rúa huía en helicóptero dejando el país en llamas, y luego la sucesión interminable de presidentes que se “pasaban la bola”, hagamos memoria: Puerta, Rodríguez Saa, Puerta de nuevo, Camaño, Duhalde… un momento, ¿éste no era el que había perdido las elecciones? ¿Terminó siendo presidente a pesar de que la mayoría del pueblo, a través de su voto, le dijo que no? Mmm… esto de la democracia no me termina de cerrar. Pero, bueno, por lo menos Palito Ortega no llegó a ser vice. Duhalde llamó a elecciones y ganaba ¡¿quién?! ¿Menem de nuevo? ¡Y con Romero como Vicepresidente! ¡¡¡Otra vez sopa!!! Pero no, Menem decidió retirarse, Romero volvió a su laburito de siempre y un nuevo presidente asume, con menos del 25 % de los votos.
Bueno, hasta De la Rúa, yo no tenía ni voz ni voto, pero desde el 2001 puedo votar: hice uso del voto positivo, voto bronca, voto castigo, hasta boté con b larga, y nada. Todo cambia para no cambiar: al presidente lo sucede su mujer, al gobernador lo sucede el que estaba en contra, pero antes estaba a favor, y en definitiva los dos apoyando al mismo partido nacional… Por lo menos puedo seguir usando mi voz y le gané cuantitativamente a mi mamá: a mis casi 25 años, ya tengo seis sellos en el DNI.
Creo que el error está en suponer que la democracia es “algo” que está o no; en creer que como en 1983 hubo elecciones, automáticamente hubo democracia; que como desde entonces no hubo golpes de Estado (o por lo menos no tuvieron éxito), estamos en democracia. Creo que la democracia es algo que se construye y que hoy en día está, como mucho, en desarrollo. Hasta que no aceptemos esto, seguiremos jugando a que éramos un país en democracia.
En cuanto al título, gracias pero no, hasta que la democracia no sea otra cosa, “algo” que implique, por lo menos, dignidad, justicia y libertad para todos, prefiero ser hija de mi mamá y mi papá.

“Esto es una verdadera dictadura del lobo voraz del capital con piel de oveja de la democracia”

Revista N°9.Abril 2008
Entrevista a Carlos María Pagano.
Por Daniela Casavilla y Julieta Choke
Ver entrevista completa en el artículo: "Entrevista (completa) a Carlos Pagano"

Carlos María Pagano Fernández, dos veces graduado en la UNSa (1978 y 1982) y doctorado en Filosofía en Alemania (1999), docente universitario y terciario, fue candidato a gobernador de Salta por el MST –nueva izquierda- en las últimas elecciones 2007, junto a su esposa como candidata a vicegobernadora, la profesora María Isabel Conesa –también graduada en la UNSa., en Letras, manteniendo su independencia partidaria. Su proyecto político planteaba, entre otros puntos importantes, la recuperación de los servicios públicos, como el del agua. Ambos integran la Junta Promotora del Agua y, junto a vecinos de los barrios Santa Victoria, 25 de Mayo, Santa Ana y Grand Bourg, devolvieron desde julio pasado a Aguas de Salta cientos de medidores, porque esa anónima los instaló en toda Salta en forma ilegal y clandestina. Ante nuestro requerimiento, ofrecemos a continuación la síntesis de algunas de sus reflexiones acerca de la situación democrática actual.
­ ¿Cómo llegó a ser candidato a gobernador siendo independiente?
Yo fui convocado por el Movimiento Socialista de los Trabajadores, exactamente en el peaje de Aunor, en los piquetes de cortes de ruta de los docentes, entre medio de los churquis y las gomas incendiadas. Ahí es donde me llama el apoderado de MST y me lo propone porque no sólo vio que estaba participando activamente en esas reivindicaciones, sino que también estuve muy comprometido con el tema del agua en Salta, que, por lo demás, es un tema mundial. Me negaba, porque soy independiente; esta es una realidad, no estoy afiliado a ningún partido y por lo tanto no busco cargos; acepté porque se me ha insistido y porque tras un serio discernimiento y tras la confirmación entre los miembros del partido, he visto la posibilidad de plasmar un apoyo concreto, pero sabiendo que es un partido sin medios económicos, que yo no dispongo de medios económicos, y que la democracia lamentablemente está sometida al poder del dinero. Sabiendo eso, he aceptado como forma de testimoniar que justamente esto, en esas condiciones, no es democracia, y que hay que construir y recuperar una democracia, que en Salta está privatizada por el poder económico.
· ¿Qué análisis podría hacer de la democracia salteña?
Sin pretender todo un análisis, digamos que la democracia salteña se sitúa en un contexto tanto histórico de lo local, como histórico de lo nacional y lo mundial. ¿Cuál es el núcleo determinante de la democracia liberal o neoliberal que ha signado en las sociedades modernas a quién corresponde el poder? Dicho muy rápidamente, el voto. Pero el voto, ¿de qué depende? De la propaganda, y la propaganda depende del dinero: luego, el voto y por él, el poder, dependen del dinero. Y si el poder depende del dinero, también está para el dinero. No está para la “polis”, no está para lo que antes se llamaba “el bien común”.
En el Acta de la independencia está: “Ponemos por garantía nuestra vida, bienes y fortunas”. Eso es ser patriota. Ahora ¿qué es lo que signa nuestra democracia? Ponemos nuestros bienes, fortunas y la vida bien guardadita y bien protegida por todas las seguridades imaginables e inimaginables para multiplicar, ante todo, esos bienes y esas fortunas.
Este es el problema básico de nuestra democracia en general. Y si vamos a ver, es lo que ha posibilitado que un gran prestidigitador haya capitalizado y tiranizado la democracia en Salta como producto de toda una situación histórica y familiar, como es el caso del que se acaba de ir del Gobierno de Salta, aunque no del Poder ¿no es cierto? Eso es lo que hay que ver: sí ha dejado el Gobierno pero no sabemos si ha dejado el Poder. Tenemos serias dudas sobre ello.
Por esto, la democracia está privatizada por verdaderas mafias capitalistas con formalidad externa de democracia, amparadas en un juridicismo vacío de contenido real, vacío de contenido político. Entonces no tenemos una democracia real: esto es una verdadera dictadura del capital con ropaje, el lobo con piel de oveja, el lobo voraz del capital con piel de oveja de la democracia. Y entonces, ése es el que está comandando y está manejando acá la democracia, no sólo salteña, sino nacional y mundial. En nombre de la democracia se aniquilan países, culturas y natura. Y en nombre de la democracia se ha reducido a la tierra, a la naturaleza y al cosmos a mero recurso natural, lo mismo que se ha reducido a la persona humana, a la sociedad y a la cultura a mero recurso humano.
­ Ahora, en el marco del modelo político económico kirschnerista vigente, ¿cómo cree usted que se podrían recuperar los servicios públicos?
Todo el kirschnerismo se ha montado sobre un criterio publicitario caza-bobo, llamémosle así, del cambio. Cambio, cambio, cambio. Entonces la gente ha ido, como mosca a la miel, al famoso K-cambio. Y como la publicidad ha sido invasiva y difuminada y fumigada por todos lados, lógico, han ido al cambio. Ese cambio se basó también en los cambios que Kirchner ha hecho en los servicios públicos, por ejemplo: la reestatización del correo y la reestatización del agua. ¡Falsas! Falsas, puro jarabe de pico. Es decir, externa reestatización, de nombre, de razón social, etcétera, pero continuidad de los mismos negocios privados. Por ejemplo el correo: sigue siendo Macri el beneficiario principal, ganando los millones que gana el correo, nada más que ya no tiene la obligación de pagar los cánones al Estado, que dicho sea de paso, antes la tenía, pero se la han liberado, por caridad con el pobre Macri. Ésta es la famosa reestatización de Kirchner. ¿Qué fue de Aguas Argentinas? Y bueno, pusieron de Presidente de Agua y Saneamiento, la reestatizada Aguas Argentinas, a uno de los directores de Aguas Argentinas Sociedad Anónima, en donde la mafia sindical, o la burocracia sindical, como le llaman eufemísticamente, también tiene participación en los negocios.
La ficción es el problema en la Argentina, el autoengaño y el engaño a los demás. Nosotros vivimos en un mundo de pura ficción.
Pongamos el caso del agua, que es el que yo más conozco acá en Salta: ya estamos cerca del millón de reclamos, y la gente no reclama ni el dos por ciento de lo que tiene que reclamar. Con este millón de reclamos es ya suficiente argumento para una recisión inmediata y automática del contrato. Además de todas las otras razones, constitucionales. ¿Qué está haciendo ahora el gran modelito del cambio juvenil que tenemos en Salta? Está renegociando el contrato. Cuando tiene todos los argumentos para la liquidación del contrato. Acá es cuestión de tomar el toro por las astas. Al lado de esta entrevista tenemos un edificio: la catedral de la privatización de la democracia, que es el Banco Macro: 4 millones mensuales paga la Provincia por el servicio que le presta el banco, de manejar todos los fondos de la Provincia y tener cautivos a todos los empleados públicos en sus cuentas bancarias. Eso, legalmente, es rescindible en el acto por leonino, por abusivo. ¿Y dónde está el cambio? ¿Ha tocado al poder? Porque el poder está ante todo ahí: en el manejo de los miles de millones de los salteños.
¡Ojo! No estoy diciendo que todo lo que hace Kirchner está mal, de ninguna manera, ni la Sra. Cristina… pero el núcleo fundamental, que es el poder financiero que maneja el país y que medra a manos llenas del trabajo nuestro y del trabajo de los trabajadores, y del sudor de los argentinos, y del sacrificio de los indígenas, y del hambre de los que tienen hambre, y de la destrucción de la naturaleza, eso no se toca ¿quién lo toca a eso? Ese es el punto que habría que ver. Para poder hacerlo hay que tener libertad frente a ello y hay que jugarse un riesgo que puede incluso complicar la propia existencia, la propia vida ¿no?
­ Y en cuanto a su formación filosófica, ¿le da otra perspectiva acerca del ejercicio político? ¿en qué sentido?
Hay filosofías que son directamente funcionales al sistema. Y hay una forma prescindente de filosofar, que es la erudición cultural, sin compromiso y sin ensuciarse los pies en el barro de la política, o de los piquetes, o de una protesta por el agua, o lo que sea.
Yo he optado por una apertura, por un lado a asumir un pensar que tenga que ver con el lema de la UNSa, y no porque sea de la UNSa, sino por lo que dice: “Mi sabiduría viene de esta tierra”. Y bueno, un pensador de primera línea latinoamericano, como es Kusch, sobre cuya obra versa mi tesis doctoral, piensa en una dimensión intercultural, como un modo, diríamos, un género totalmente distinto de filosofar, en donde se reconocen las diversas culturas de la filosofía. Así, las distintas culturas de la filosofía tienen igualdad valorativa de posición, y no de estar sometido al fundamentalismo de la historia oficial de la filosofía académica, sino precisamente lo que se llamó la plurilocalidad originaria de la filosofía, que es la realidad histórica de las filosofías y de las culturas. A partir de allí, y en ese contexto que sólo estoy nombrando, la cuestión política se ilumina. En nuestra realidad salteña hay un fenomenal analfabetismo intercultural en lo político. ¿Por qué? Porque las normas del Derecho, que rigen la política, son de cuño monocultural hegemónico. Hay una cultura hegemónica que ha establecido las normas del Derecho y con ello se garantiza la desigualdad y la marginalidad.

Qué hay para...




Revista N°9. Abril 2008

Los amos de la globalización. Internet y poder en la era de la información de Núria Almirón Roig. Barcelona: Plaza y Janés, 2002.
Muchos autores afirman que un efecto colateral de la globalización es que afecta en gran medida a la democracia. En este sentido, “Los amos de la globalización” es un trabajo de gran ayuda para comprender las desigualdades del sistema en que vivimos.
La llamada sociedad de la información que se ha construido en las últimas décadas, nos hace pensar que nosotros, ciudadanos y usuarios (en la era digital) tenemos derecho a participar activamente en la construcción de esta sociedad.
Este libro escrito con rigor periodístico, nos demuestra a través de ejemplos y datos concretos que son los amos del mundo quienes construyen la sociedad de la información, mientras crean la ilusión de que comparten con nosotros ese poder.
Recomiendo, para ampliar el contenido, el blog de Núria Almirón, la autora de este ensayo: http://www.almiron.org/.
Se podrán encontrar en este sitio gran cantidad de artículos que hacen referencia a los medios, el periodismo y las nuevas tecnologías relacionando estos temas con la problemática de la globalización.

Ana Laura Elbirt

La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina de Eduardo Anguita y Martín Caparrós. Buenos Aires: Booket, 2006.
Se trata de cinco tomos en los cuales se reconstruye mediante la ficción la vida de los que militaron en distintos partidos en los momentos claves de la política institucional de nuestro país, a partir de 1966 hasta nuestros días. La Voluntad fue el resultado de un trabajo de investigación histórica, periodística y literaria, vertientes que se evidencian en su narrativa, cuando se intersectan fragmentariamente los sucesos políticos de los escenarios mayores de representatividad institucional con los cotidianos (si se quiere, anónimos en contraposición) de cada uno de los que asumieron su papel revolucionario.

Julieta Choke

Memoria del saqueo (Argentina, 2004). Dirigida por Fernando Solanas

En el artículo central, Julieta Choke hace memoria sobre el “Argentinazo”, un momento histórico que, por suerte, pertenece al pasado aunque nos siga golpeando en estos días.
Dirigido por Pino Solanas, Memoria del saqueo pareciera mostrar las imágenes de un país después de la guerra. Pero no, la devastadora situación ocurrió en plena democracia y “paz” con el mundo.
Las políticas de corte neoliberal llevadas a cabo en la década del ’90 dejaron como saldo las cifras que el mismo Solanas relata en este documental. Los números son fríos, pero las imágenes saben acompañar la cruda realidad de una Argentina envuelta en el caos y la desesperación.
A pesar de todo, el pueblo (acompañado esta vez por la clase media – alta) salió a reclamar sus derechos y a pedir “justicia”. Pino Solanas, con cámara en mano, esboza esa lucha, ese esfuerzo que parece surgir cuando - hablando mal y pronto - “las papas queman”.

Ana Laura Elbirt


Filosofía y formación ética y ciudadana: la democracia. María del Carmen Correale y Alberto Damián. Buenos Aires: Longseller, 2002

Este libro, adaptado para la educación secundaria, hace un paneo general sobre cómo se ha modificado el concepto de democracia a lo largo del tiempo. Dedica unos capítulos a la participación ciudadana, al sistema de partidos, la división de poderes y a los medios de comunicación como una forma de ejercer la democracia fuera de la esfera política.
Presenta, además, una mirada sobre el Estado de bienestar (en el caso Argentino representado por la figura de Perón) y cómo se inserta el neoliberalismo y la globalización en el sistema democrático.
Por último, una breve línea del tiempo sobre el surgimiento y las modificaciones de la Constitución Argentina.
A destacar de este “manual de polimodal”, las imágenes que ilustran el contenido (incluidas las caricaturas), la ejemplificación con textos periodísticos (incluso cartas de lector) y las posturas, en ocasiones contrapuestas, de distintos autores sobre la democracia.

Ana Laura Elbirt

¿Democracia = utopía?

Revista N°9. Abril 2008

Por: Amalia Montolfo
Estudiante de Derecho - Universidad Nacional de Tucumán
Imagen: Georg Groz

El constitucionalismo del siglo XVIII expandió y generalizo la elaboración de constituciones en los estados que no la tenían y también significo acomodar el sistema vigente a dichas leyes fundamentales.
Nuestro país a principios de siglo XIX estaba en plena lucha por la independencia y siguió con esta orientación en el primer documento histórico de trascendental importancia que nos erigía como Estado soberano: la Constitución de 1853.
El modelo seguido por los primeros constituyentes fue la Constitución vigente en Estados Unidos, transcribiendo casi literalmente sus principios y sistema estructural. Esta decisión -poco feliz para muchos- se baso en la convicción de que un país declarado independiente de la colonia británica cien años antes, era un buen ejemplo a seguir, sin contemplar los problemas que acarrearían las diferencias sustanciales entre ambos Estados.
El sistema democrático expandió sus bonanzas por el mundo liberal, considerándose la mejor forma de regir el conjunto de territorio, población y gobierno que forma el Estado. Cabe aquí hacer una aclaración: comprender la democracia como forma de Estado es darle la amplitud correcta, pues toma en consideración la totalidad de los elementos que lo componen, mientras la forma de gobierno determina tan solo la estructura de este ultimo.
La adopción de este sistema por nuestro país está expresado en el articulo 1 de la Constitución que reza:“La nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa, republicana y federal…” .
Que un gobierno adopte la forma republicana significa que el poder se funda en la voluntad del pueblo, “el pueblo es soberano”; además las funciones del poder se reparten entre varios órganos distintos, separados, equilibrados, que ejercen control recíproco: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial; es el conocido “sistema de división de poderes”.
El gobierno republicano asume en nuestro país la forma representativa, esto significa que la democracia se ejerce en forma indirecta: la voluntad del pueblo se expresa mediante las decisiones adoptadas por los representantes que el mismo eligió.
La distribución del poder a lo largo del territorio entre un estado central y provincias con cierta autonomía, nos convierte en un Estado federal. A su vez, esta repartición de poder se manifiesta en órganos generales cuyas, decisiones son obligatorias para todo el país, por ejemplo las que adopta el Congreso de la Nación y órganos locales, que adoptan decisiones validas para una porción del territorio, como por ejemplo las Legislaturas Provinciales.
En su descripción literal los artículos de la Constitución declaran un sistema ideal, su finalidad es altruista pues preserva los mas altos valores del ser humano como individuo y como integrante de una sociedad en la que el principio rector es la libertad, de esta manera procura que cada hombre se sienta constructor de su propio futuro y de la sociedad en que vive. La libertad en la democracia implica de por sí una sociedad integrada y con una interdependencia y comunicación estrecha entre los hombres que garanticen un común universo de valores compartidos y un orden respetado por todos. Pero trasladar estos ideales a la realidad plantea tan serios problemas que no pocos autores afirman la inexistencia de la democracia como sistema. Un análisis completo del tema nos obliga a dejar de lado las discusiones teóricas para centrarnos en el hombre que vive la realidad de un país democrático y aquí tropezamos con sus más grandes falencias.
Sin entrar en análisis detallados de cada una de las instituciones creadas en pos de este sistema, podemos cuestionar, por ejemplo, si se respeta el principio fundamental de división de poderes. Encontramos un evidente desplazamiento fáctico de competencias a favor del Ejecutivo y la consiguiente declinación de los otros poderes. Algunos autores ven el origen de este fenómeno en la fuente de donde obtiene el poder quien encabeza el Ejecutivo: el Presidente de la Nación es elegido por voto directo de los ciudadanos, esto lo fortalece políticamente, convirtiéndolo en protagonista de las decisiones que se adoptan en el país. Así por ejemplo la última palabra en la elección de los jueces de la Corte Suprema, como de los tribunales inferiores, depende de éste Poder. Además, el Ejecutivo ejercita facultades legislativas mediante los llamados “decretos de necesidad y urgencia” utilizados sin reparos ni limites, excediendo en mucho los fines para los que fue creada esta herramienta constitucional.
Podemos encontrar múltiples ejemplos de cómo aplicar concretamente la democracia favoreció su deformación. Nos queda el aliciente de sabernos un país con tan solo veinticuatro años de democracia ininterrumpida, poco tiempo en relación con lo necesario para consolidar un régimen. Sin embargo en este periodo han habido avances significativos en la protección de derechos esenciales del hombre.
Las palabras no deben utilizarse para velar intenciones o cubrir realidades y los actos para violar o destruir, sino para establecer relaciones y crear nuevas realidades y aquí comienza nuestra tarea como ciudadanos, creando desde nuestro lugar una sociedad democrática, respetando los valores esenciales que impregnan este sistema: libertad, solidaridad y respeto.

UNSa y democracia. El caso de la cátedra paralela en la Facultad de Humanidades.

Revista N°9. Abril 2008

Por Cristina Inés Lera
En una entrevista realizada recientemente, Eric Hobsbawm afirma que en general se usa a la democracia para justificar las estructuras existentes de clase y poder. Es decir, ésta queda reducida a una participación ocasional en las elecciones, porque oficialmente uno no está autorizado a emprender otras acciones políticas que no sean las legítimas y pacíficas. El historiador menciona que la democracia no puede quedar reducida ni a las elecciones ni al debate, sino que lo que el pueblo hace debe influir en el gobierno de formas variadas. Entonces, si tomamos un sentido estricto de la palabra “democracia” (el gobierno del pueblo), los estudiantes y docentes (una buena parte del “pueblo” en la “democracia universitaria”) tendríamos que tener una cuota alta de participación en todas las decisiones políticas dentro de la UNSa. Pero como es habitual, la realidad nos indica que no siempre esto ocurre así.
Si les preguntamos a estudiantes y profesores que han tenido una permanencia de más de tres años en esta universidad, la respuesta común es el desencanto de pensar que “no hay democracia en la UNSa", o que ésta sólo existe en la teoría y no en la práctica real. Concretamente en el caso estudiantil, sabemos que la representatividad está planteada en la existencia de los centros de estudiantes y en la participación en órganos de gobierno como el Consejo Superior y los Consejos Directivos. Sin embargo, esto es insuficiente si es que desde esos lugares de decisión y opinión no se determinan las acciones políticas en beneficio del grupo que representan (sus compañeros- estudiantes), ya sea por intereses partidarios, alianza con determinados docentes o por relaciones sociales con un sector político universitario.
Como explica Hobsbawm, la importancia de movimientos es trascendente siempre que el gobierno tome en cuenta la opinión del pueblo. Y en la historia de la carrera de Letras el surgimiento de la Cátedra paralela de Didáctica de la Lengua y la Literatura se debió justamente a la existencia de un movimiento de 19 estudiantes autoconvocados del Plan 2.000, quienes (luego de cuatro años en los que se intentó llegar a una solución mediante diálogos con las docentes, la Escuela de Letras, en las asambleas estudiantiles, etc.) sistematizamos en una nota formal presentada al Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades el 15 de noviembre de 2.005, los problemas de distintos órdenes que comenzaron a evidenciarse a partir de 2.002 (cabe aclarar que el plan 2.000 había transformado radicalmente ese espacio curricular y no habían consensos organizativos, académicos y administrativos sobre cómo había que interpretar tales innovaciones). Los argumentos más importantes que justificaban el pedido no referían a cuestiones subjetivas ni personales, e involucraban no sólo a la cátedra, sino también a todos los órganos de gobierno y administración de la facultad. Nos hallábamos, pues, frente a una realidad tal en la que no se terminaba de definir el carácter modular de la cátedra (número de módulos, duración de los mismos, condiciones de aprobación de esos módulos y de la materia completa) ni siquiera el programa académico de la materia, entre otras cuestiones. Por otra parte, alumnos con excelencia académica en el resto de las cátedras, continuaban en la misma materia sin poder finalizarla luego cursarla cinco años. Es decir: los estudiantes reclamábamos básicamente que nuestros logros académicos sean reflejados en una situación administrativa curricular de forma regular. Los datos estadísticos que se mencionaban en la nota y todas las argumentaciones fueron comprobados en un informe de Departamento de Alumnos de Humanidades.
En definitiva, la decisión política de la implementación de esa cátedra paralela tuvo la función de remediar un gran conflicto (no sólo para los alumnos) en otra cátedra que funcionara con la misma regularidad que las demás de la carrera. Los estudiantes luchamos a pesar de los temores de futuras represalias que genera el hecho de seguir siendo alguien que es aprobado o desaprobado por los docentes, y frente a los que siguen creyendo que buscábamos “algo más fácil”. Nunca buscamos eso, sino una cátedra con un funcionamiento académico- administrativo normal y legal. Así, logramos influir en la decisión del gobierno universitario. Por otra parte, y por otros motivos, el Consejo Directivo aprobó la cátedra paralela también para el plan 1.992. Ahora bien, la vigencia de esa nueva cátedra estuvo pensada desde el comienzo sólo para la solución de los conflictos de los estudiantes que la solicitamos, quienes estábamos en los últimos módulos de la materia en cuestión del plan 2.000, y esa es una de las razones por la que su vigencia está cuestionada actualmente (pero ello debiera discutirse en otra ocasión).
La implementación de la cátedra paralela en Didáctica de la Lengua y la Literatura significó y re- significa en nuestra historia universitaria un escenario complejo y controvertido. Sin embrago cambió la historia de la carrera de Letras y de la Facultad de Humanidades, gracias a la participación política comprometida de los estudiantes decididos a intervenir con firmeza, y responsabilidad en un sistema planteado como “democracia universitaria”.

¡¡¡Demo – rock – cracia!!!

Revista N°9. Abril 2008
Por: Diego Maita López
Docente de la UNSa. Conductor Radial. Músico (de licencia)

Pensar en la democracia significa entrar en el terreno de lo político, y para mí, desafiando algún tipo de prejuicio dogmático, está muy claro que derramar un poco de tinta para escribir sobre el rock (que es música y cultura), es entrar en el terreno mencionado, cerrando así la referencia etimológica.

El Rock post-Romero
Hace poco fallecía Abel Mónico Saravia, y, si bien no creo que haya ver la relación rock – folklore en términos antinómicos, el recuerdo que venía a mi cabeza no era el mejor:
Allá por 1997, Adriana Pérez (creo que era Secretaria de Cultura) fue la cabeza visible de un certamen oficial que buscaba incentivar a la juventud rockera. Muchas bandas asomaron por entonces, como Normal 40, Santuario, Skombros. El disco prometido como premio nunca apareció. El lugar elegido para realizar el evento era el monumento a Güemes, pero fue Don Abel, por entonces presidente de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes, quien pegó el grito en el cielo. ¡Jóvenes herejes! Claro, se cuestionaba que una manifestación musical tan poco afecta a la salteñidad se realizara en un lugar cuasi sacro, dando muestras de cómo la puja por los espacios y los símbolos define en ese contexto un lugar bastante marginal para el rock salteño.
Sin querer, este recuerdo me lleva a repensar una verdad que se hizo evidente desde hace unos cuantos años: que en la Salta de Romero no había lugar para el Rock. No lo desmiento, puesto que como ocasional músico también he vivido las dificultades para tocar que aún siguen sufriendo las bandas, pero no deja de llamar la atención que en 1997 haya sido el Gobierno de Salta quien organizaba un concurso para bandas de Rock, más allá de la seriedad del evento.
¿Qué pasó entonces? Un dato importante quizá sea el crecimiento de la escena rock entre 1999 y 2004, teniendo como punto más alto la realización del Quilmes Rock (¿recuerdan el festival por donde pasaron juntos Los Piojos, La Bersuit, Molotov, Las Pelotas y otras bandas?) Y por ahí me viene la idea de que demasiado crecimiento empezó a disgustar a los guardianes de la salteñidad.
El registro anecdótico nos dirá que la última actuación de la Bersuit (2004), cuando Gustavo dio una conferencia de prensa en la UNSa para repudiar los desmontes de Pizarro, fue la gota que rebalsó el vaso, lo que, sumado a Cromañón hacia fines de ese año, bajó la persiana para el rock local.
El principal indicador fue que la concurrencia de bandas disminuyó drásticamente, y esto no estuvo acompañado de un crecimiento de los shows de bandas locales. El circuito de la Balcarce, pensado para la fiesta y no para el arte, prácticamente (hay excepciones) no alberga a las bandas de rock sino a las de covers (más allá de que nuestros músicos de rock se ganen el pan en esas bandas).
Así, antes del 28 de octubre, Urtubey se reunió con referentes de las bandas y pidió apoyo, a cambio de un giro de 180º en las políticas de Estado para con el rock. Esta convocatoria que hizo Juanma fue vista como una señal de cambio.
Veremos qué pasa. Porque hasta ahora las señales han sido escasas. De hecho, el día de la asunción, la “fiesta popular” de la Plaza 9 de Julio tuvo dos grupos de Folklore (uno de Jujuy y uno de Salta) y dos bandas de Rock (ambas de Buenos Aires).
No creo que haya que esperar mucho de los gobiernos para que el rock ocupe un lugar más acorde a la cantidad de gente que lo consume, aunque sí es deseable, para la democracia, que los gobiernos apoyen las distintas expresiones artísticas. Pensemos en que casi todos los festivales folklóricos (endémicos en el verano) reciben importantes sumas de dinero, mientras que los recitales de rock ni siquiera ligan una mísera exención de impuestos.
De todas maneras, para que esto cambie es necesario un mayor compromiso por parte de los mayores perjudicados: los artistas.

Democracia: ¿El gobierno del pueblo?

Revista N°9. Abril 2008


Por Oveja Negra

En el marco de la reflexión política se dice que la democracia es la forma de gobierno más conveniente, frente a las otras formas clásicas en las que el poder se instituye en una sola persona o en un grupo de privilegiados… pero no es tan sencillo de visualizar. En realidad, en concreto, la palabra “democracia” entendida etimológicamente como “el gobierno del pueblo” reinventa su propia semántica en función de un determinado contexto socio histórico, y no sólo eso. La reformulación de lo “democrático” ocurre en el campo de las peleas ideológicas, instaurándose en cada momento histórico una concepción hegemónica del reconocido “gobierno del pueblo”.
Si lo que permite pensar como positivo (y hasta confortable si se quiere) al sistema democrático es fundamentalmente su carácter representativo, entonces habría que tener cuidado de no dormirse en esa idea: camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. El artículo 22 de la constitución nacional dice expresamente: “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución.(…)” Léase bien: “no delibera ni gobierna sino por medio de...” La estrategia retórica de la negación sobre la que se establece el sistema de representatividad nos lleva a observar qué tipo de “democracia” se está pensando, y en función de qué y quiénes.
El argentinazo, hecho históricamente reciente que sucedió en repudio a la política del saqueo y la corrupción imperante fue una forma de despertar de la memorable ficción de representatividad establecida en la constitución nacional.
Ahora bien, es cierto que en ese diciembre del 2001 quedó demostrado que casi un país entero no estaba conforme con sus dirigentes, pero sin embargo algo quedó dando vueltas en el aire con ese “que se vayan todos”. Lejos de ser una frase vacía lleva a pensar en la conciencia política que la gritó; es lo que pensó la izquierda en su conjunto y lo que a su vez provocó disidencias dentro de la misma: si el argentinazo fue realmente una movilización en contra del imperio y la corrupción del capitalismo, en contra de los que afectaron los intereses de la burguesía o si fue la síntesis de ambos descontentos. Una conciencia política que frecuentemente se sabotea a sí misma en el romanticismo de la constitucionalidad. El resultado es una sucesión de “representantes” nacionales y provinciales y un mismo hecho diacrónico: una democracia que no termina de convencernos del todo…
El mes pasado el ex candidato presidencial “Pino” Solanas declaró a la prensa de Copenoa respecto al acuerdo entre Kirchner y Lavagna para reorganizar el PJ, que se trata de “un fraude a la ciudadanía porque se crean ilusiones falsas de oposición”. Una vez más, los que se proclaman representantes del pueblo cambian de perfil político-partidario a su conveniencia ¿y los representados qué?
Y nosotros, qué. ¿Qué implica para nosotros movernos en un espacio democrático como el que tenemos? Deberíamos volver la mirada sobre un ejemplo concreto: el mecanismo institucional del voto por medio del cual se nos “concede” ejercer poder, corporizado como obligación cívica o como imperativo televisivo del llame ya y sea quien decida el destino de tal o cual reality show. En nuestra provincia tampoco fueron pocos los jóvenes votantes que entre sus motivos de sufragio pogueaba la idea de tener más recitales, y de que venga la Bersuit…
Sin embargo, asumió una cara nueva, fresca, pero en el fondo la tendencia política no ha cambiado mucho; y no lo decimos precisamente por el hecho de que todavía no vino la Bersuit. La concesión del servicio del agua, tema sobre el que conversamos con nuestro entrevistado Carlos María Pagano, y la esperada revocación del abusivo contrato con Aguas de Salta más allá de ser el tema periodístico del mes pasado sigue siendo un asunto clave que el gobierno de Urtubey debe conciliar. Claro que él enfrentó esta situación en su momento diciendo que no se rescindirá tal convenio, entonces ¿en qué quedamos? Las medidas que se impartan tanto desde el gobierno nacional como desde el gobierno provincial, tras la renovación reciente de cargos por elección, no deben dejar de ser observadas con cierto recelo si es que buscamos que la democracia, como palabra y hecho concreto, tenga verdadero sentido en nuestras vidas.
Pero además hay que tener en cuenta que la democracia no debe circunscribirse simbólica y exclusivamente a los fueros políticos del Estado; debe hacerse presente en cada uno de los ámbitos en los que nos movilizamos socialmente. En nuestro caso particular, señalando a modo de ejemplo, nos sirve pensar en los accionares democráticos que puedan llevarse a cabo en la misma universidad, mínima expresión -si se quiere- de lo que sucede a nivel macro estatal.
No es desdeñable el significativo hecho de que los estudiantes, por un lado, no asuman a conciencia sus problemáticas de claustro y la consecuente lucha organizada en pro de sus demandas; y, por otro lado, sientan realmente la ausencia de representatividad ante una escuela, un centro de estudiantes y delegados que a menudo se atribuyen acciones democráticas más grandilocuentes, oportunistas y obsecuentes que otra cosa.
El tiempo pasa. Pasamos los años furiosos y oscuros de la dictadura, y ahora nos toca ver que el reality en que se transformó la democracia es el que más rating tiene. Hasta ahora, en medio del estruendo democrático que nos desconcierta, la certeza que tenemos es que no hay cambios ni con “k”.


Fuente: http://www.copenoa.com.ar/ (Lunes 4 de febrero de 2008)

“En democracia se come, se educa...”


Revista N°9. Abril 2008


Por Paola Ferrero Canevari
Imagen: Alberto Giacometti

La democracia es, teórica y etimológicamente, el “gobierno del pueblo”. Se presenta como la forma de gobierno más justa, en tanto que la soberanía reside en los ciudadanos. Ahora bien, este “soberano” no gobierna directamente, sino a través de sus representantes. Es en esa instancia donde la representatividad se ve amenazada, ya que esta soberanía indirecta da lugar a la corrupción y a la imposición de la voluntad política de unos pocos. Entonces, si la democracia no es representativa, ¿es democrática?

A pesar de esta “falencia”, la democracia es un sistema casi indiscutido en la cultura occidental. Se la concibe como un valor absoluto, como algo bueno en sí mismo, bajo cualquier circunstancia. Mediante esta concepción absoluta y universalista se cometen actualmente atropellos a las soberanías de los pueblos. Es en nombre de la “siempre buena democracia” (y del “anti-terrorismo”) que Estados Unidos invade Afganistán e Irak. También en su cruzada “democrática y civilizadora” ataca a Cuba y a Venezuela. Sin embargo, no olvidemos que treinta años atrás Estados Unidos no era tan democrático, ya que en su lucha anticomunista apoyó y contribuyó a la instauración de las sangrientas dictaduras en Latinoamérica. Siguiendo con las paradojas, los grandes defensores de la democracia tienen como presidente a George W. Bush, elegido a través de un bochornoso fraude…

Situándonos en nuestro país, sé que es políticamente incorrecto criticar a la democracia, ya que cargamos aún con un reciente pasado dictatorial, pero considero que es necesario cuestionar nuestra forma de gobierno para evitar cometer viejos errores. Lamentablemente, nuestra joven democracia está muy debilitada a causa de la corrupción imperante en todas las esferas del Estado. Sumado a esto, como sociedad estamos sufriendo una –muy mentada- “crisis de representatividad”, latente sobre todo entre los más jóvenes, pues la clase dirigente no nos representa a muchos. Hace varios años que tenemos en la cúspide del poder político a un partido mayoritario, multifacético y reciclable que acapara casi la totalidad de la estructura estatal, dejando lugares marginales a otros modos de pensar y hacer. Por otro lado, retomando el título de este artículo, que no es más que la famosa frase de Alfonsín en los albores de la democracia, vemos que los derechos más básicos incluidos en nuestra Constitución no se cumplen. Si pensamos en las garantías más importantes que el Estado debe brindar a sus ciudadanos, observamos que la salud, la educación y el trabajo son carencias para gran parte de la población.

La democracia que hoy vivimos es algo muy valioso porque se consiguió con mucho esfuerzo y dolor, no olvidemos a –entre otros- los 30000 desaparecidos durante la última Dictadura Militar o a los muertos en la Guerra de Malvinas. Sin embargo, o justamente por eso, no pensemos que con tener un gobierno democrático hemos conquistado todo como sociedad. Creo que es urgente reforzar nuestras prácticas democráticas y no limitarlas al mero acto electoral, pues la democracia debería ser una construcción colectiva permanente. Considero que una sociedad verdaderamente democrática es aquella que está activa política e ideológicamente, ocupando la totalidad de los ámbitos de participación, que no se conforma con depositar un voto en una urna cada cuatro años, mirando al costado cada vez que se necesita el compromiso de todos. Probablemente sólo con la participación activa podamos hacer más verdadera nuestra soberanía como ciudadanos, al mismo tiempo que mitigar nuestra falta de representatividad.